Putin llegó a China para una cumbre con Xi Jinping
El presidente ruso arribó el martes a la capital china para mantener este miércoles una serie de reuniones con Xi Jinping. Ambos gobiernos avanzarán en acuerdos económicos, energéticos y militares.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, llegó el martes por la noche a Pekín para participar de una cumbre bilateral con el mandatario chino, Xi Jinping, en la que ambos gobiernos buscarán consolidar una relación estratégica que se profundizó de manera acelerada en los últimos años.
La visita se produjo apenas días después del viaje oficial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a China, donde Washington intentó estabilizar una relación marcada por tensiones comerciales, disputas geopolíticas y diferencias sobre conflictos internacionales. En ese escenario, el Kremlin busca mostrar que la alianza entre Moscú y Pekín permanece sólida pese a la presión occidental.
Según confirmó el gobierno ruso, Putin y Xi Jinping firmarán cerca de 40 acuerdos vinculados a cooperación energética, comercio, infraestructura, tecnología, defensa y desarrollo industrial. Además, ambas delegaciones intercambiarán posiciones sobre los principales focos de tensión internacional, entre ellos la guerra en Ucrania, Medio Oriente y el rol de la OTAN en el escenario global.
El mandatario ruso llegó acompañado por una amplia delegación integrada por viceprimeros ministros, funcionarios de la Administración presidencial, representantes del Banco Central ruso y directivos de grandes corporaciones estatales. Tras aterrizar en la capital china, Putin fue trasladado junto a su comitiva a la residencia oficial de Diaoyutai, destinada a huéspedes de honor.
La agenda oficial comenzará este miércoles con una ceremonia de bienvenida encabezada por Xi Jinping en la plaza central de Pekín. Allí habrá guardia de honor, despliegue protocolar y reuniones ampliadas entre funcionarios de ambos países. Posteriormente, los presidentes mantendrán un encuentro privado donde analizarán los asuntos más sensibles de la relación bilateral y del contexto internacional.
La relación entre Rusia y China se fortaleció especialmente desde el inicio de la guerra en Ucrania en 2022. Las sanciones económicas impulsadas por Estados Unidos y la Unión Europea empujaron a Moscú a profundizar sus vínculos con Pekín para sostener parte de su economía y sus exportaciones energéticas.
Actualmente, China se convirtió en el principal comprador del petróleo ruso sometido a sanciones internacionales, un flujo comercial considerado clave para el financiamiento del aparato económico ruso en medio del conflicto bélico. A su vez, las empresas chinas ampliaron inversiones en sectores estratégicos rusos vinculados a energía, infraestructura y tecnología.
Antes de aterrizar en Pekín, Putin difundió un mensaje dirigido al pueblo chino en el que volvió a elogiar a Xi Jinping y calificó la relación entre ambos países como “verdaderamente sin precedentes”. El presidente ruso sostuvo que los contactos personales con el líder chino permitieron avanzar en “los planes más ambiciosos para el futuro”.
La cumbre entre ambos líderes volverá a exhibir el acercamiento entre dos potencias que buscan ampliar su influencia internacional mientras mantienen una coordinación cada vez más estrecha frente a Estados Unidos y sus aliados.
