Venezuela supera los 1.900 muertos y la ONU alerta por menos rescates con vida
A una semana del doble terremoto que golpeó al país, continúan las tareas de rescate y asistencia humanitaria. Naciones Unidas alertó que el tiempo para encontrar personas con vida bajo los escombros es cada vez más limitado.
El balance del desastre provocado por los terremotos del pasado 24 de junio en Venezuela continúa aumentando. Según informó este martes el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, la cifra de fallecidos ascendió a 1.943 personas, mientras que los heridos alcanzan los 10.571 y cerca de 15.866 familias resultaron damnificadas.
Las autoridades indicaron que 855 edificios sufrieron daños en distintas zonas del país, de los cuales 189 colapsaron completamente y otros 666 presentan daños graves o parciales. La mayor afectación se concentra en el estado La Guaira, donde 158 estructuras quedaron destruidas, además de sectores de Caracas y otras regiones cercanas.
La Organización de las Naciones Unidas advirtió que la “ventana crítica” para encontrar sobrevivientes comienza a cerrarse debido al paso de las horas, aunque los equipos de emergencia continúan trabajando entre los escombros.
A pesar de la dificultad de las tareas, los equipos lograron rescatar personas con vida durante los últimos días. En La Guaira, una de las zonas más afectadas, las autoridades informaron que más de 6.400 personas fueron rescatadas desde el inicio del operativo, mientras que miles de habitantes pudieron abandonar las áreas de riesgo por sus propios medios o con ayuda de familiares y vecinos.
La respuesta internacional continúa ampliándose. Según el Gobierno venezolano, actualmente hay desplegados más de 3.600 rescatistas extranjeros, 148 unidades caninas, decenas de vehículos de apoyo y cientos de toneladas de asistencia humanitaria. A ellos se suman más de 26.000 efectivos locales y más de 15.000 voluntarios registrados para colaborar en rescates, logística, distribución de alimentos y atención médica.
El organismo internacional estima que alrededor de 680.000 niños necesitan ayuda humanitaria en las zonas afectadas y calcula que hasta 6,7 millones de personas podrían verse afectadas directa o indirectamente por la tragedia.
El secretario general de la ONU, António Guterres, calificó la situación como “desgarradora” y aseguró que el sistema de Naciones Unidas continuará ampliando la asistencia junto al Gobierno venezolano y organizaciones humanitarias. Mientras continúan las labores de rescate, la prioridad se centra en atender a los sobrevivientes, garantizar refugio y sostener una respuesta que, según los organismos internacionales, se extenderá durante los próximos meses.
