Desde 2023 cerraron casi 22.000 empresas y se perdieron cerca de 300.000 empleos
Datos recientes muestran un retroceso del entramado productivo durante el actual ciclo económico.
Las historias de trabajadores que enfrentan el cierre de fábricas, como ocurre en la planta de Fate, reflejan una problemática que atraviesa a distintos sectores de la economía argentina. En los últimos dos años se registró una caída en la cantidad de empresas y en el empleo formal.
De acuerdo con datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT), desde diciembre de 2023 se perdieron 21.938 empleadores en términos netos. Esto implica que el balance entre firmas que iniciaron actividades y aquellas que dejaron de operar fue negativo, con una caída del 4,3% respecto del total de empresas registradas al comienzo de la actual gestión.
En ese contexto, la industria figura entre los sectores más afectados. Durante ese período cerraron 2.436 establecimientos fabriles, lo que representa cerca del 5% de las plantas que estaban en funcionamiento hacia fines de 2023.
El retroceso también se evidencia en el mercado laboral. Los registros del organismo señalan que en los últimos dos años se destruyeron alrededor de 300 mil puestos de trabajo formales. El sector público concentra la mayor reducción en términos absolutos, con unos 130 mil trabajadores menos. A su vez, la construcción registró una contracción del 15% en su plantilla laboral, mientras que la industria perdió cerca del 6% de sus empleos, lo que equivale a aproximadamente 73 mil puestos de trabajo.
