El Gobierno apuesta a mantener el clima mundialista
En la Casa Rosada confían en capitalizar el entusiasmo colectivo para amortiguar el desgaste político y recuperar respaldo social.
En la Casa Rosada apuestan a que la euforia futbolera que generó el Mundial se transforme en un colchón de bienestar y que se extienda hasta la confirmación de otro acontecimiento internacional como es la visita del Papa León XIV.
La estrategia oficial se apoya en la idea de que estos eventos funcionen como amortiguadores de la tensión política. Tras semanas de incertidumbre por la salida de Manuel Adorni y el impacto del caso de corrupción que golpeó al Gobierno, la administración nacional busca capitalizar la alegría colectiva. La inflación por debajo del 2% fue presentada como un logro, pero no alcanzó para revertir la caída en las encuestas. En cambio, el Mundial funcionó como un factor de alivio frente a las dificultades diarias.
Los funcionarios analizan semana a semana los ánimos y aseguran que no habrá una caída del humor social “post euforia”. Confían en que la expectativa por nuevos acontecimientos internacionales, como la posible visita del Papa León XIV al país, permitirá encadenar otra ola de entusiasmo. En ese esquema, la política exterior y los gestos de integración se convierten en herramientas esenciales para sostener la legitimidad interna.
En el Ejecutivo sostienen que el clima mundialista y la expectativa por nuevos acontecimientos internacionales pueden servir para reforzar la idea de un país unido. Al mismo tiempo, reconocen que el desafío será mantener ese estado de ánimo frente a las dificultades estructurales que persisten y que, según admiten, podrían volver a ocupar el centro de la agenda en los próximos meses.
