La inversión interna se desplomó 11,4% en abril

La maquinaria nacional lideró la caída y la construcción volvió a números negativos, tocando el nivel más bajo desde agosto de 2024.

La inversión bruta interna en Argentina registró en abril una caída del 11,4% interanual, según el último informe del Centro de Estudios Económicos de la consultora Orlando J Ferreres & Asociados. En valores monetarios, el desembolso total se estimó en 7.278 millones de dólares, lo que representa un 16,8% del Producto Bruto Interno medido de forma desestacionalizada. El retroceso expone un deterioro profundo en los sectores clave de la economía, sin señales de recuperación inmediata.

El rubro de maquinaria y equipo lideró la baja con una contracción del 11,5%. Dentro de este segmento, la adquisición de equipos de origen nacional retrocedió un 12,6%, mientras que los bienes importados mostraron una disminución del 10,7%. La construcción, que había mostrado un leve repunte en marzo, volvió a terreno negativo con una caída del 11,2% anual.

Industria paralizada y capacidad ociosa

El informe detalla que, en el primer cuatrimestre del año, la inversión acumulada en maquinaria y equipo refleja una contracción del 12,3%, mientras que la construcción acumula una baja del 2,3%. Los analistas vinculan la caída en equipos durables con la baja performance de la industria, que opera con una utilización de la capacidad instalada muy reducida. La falta de dinamismo industrial se traduce en menos demanda de bienes de capital y en un círculo vicioso que limita la posibilidad de crecimiento.

Respecto a la construcción, el reporte atribuye las dificultades al atraso cambiario, con insumos y salarios que aumentan en línea con la inflación mientras el dólar se mantiene estable, lo que encarece los costos en moneda extranjera. Esta combinación de factores reduce la rentabilidad y desalienta nuevos proyectos.

Sin señales de recuperación

El estudio advierte que la inversión sigue mostrando un nivel inferior al que tenía durante 2025, y que no se aprecian aún indicios que puedan anticipar una recuperación. Para el corto plazo, se prevé que los factores limitantes persistan, aunque se espera un posible impulso proveniente de los sectores de energía, minería y agro. Sin embargo, la magnitud de la caída actual deja en evidencia que el modelo económico del Gobierno no logra generar confianza ni condiciones para un repunte sostenido.

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