Más de la mitad de los argentinos no llega a fin de mes
Un informe reciente reveló que el 52% de los trabajadores no cubre sus gastos con el sueldo y 4 de cada 10 busca un segundo empleo.
La crisis económica golpea de lleno el bolsillo de los argentinos y se refleja en un dato alarmante: más de la mitad de la población no logra cubrir sus gastos mensuales con el salario que percibe. El relevamiento de la consultora Delfos mostró que el 52% de los trabajadores no llega a fin de mes, mientras que un 40% busca un segundo empleo para subsistir.
Ese deterioro del poder adquisitivo se traduce en un escenario desigual. Apenas un 17% logra cubrir consumos básicos y ahorrar, lo que marca una desigualdad creciente entre quienes pueden sostenerse y quienes dependen de redes de contención como la familia, ONGs o el Estado.
Ante este contexto, el informe expuso la tendencia ascendente del indicador. En enero, el 35% no llegaba a fin de mes, en febrero el número trepó al 40%, en marzo alcanzó el 49% y en abril llegó al 52%. La progresión refleja el impacto de la inflación y la pérdida de poder de compra, que amplían la vulnerabilidad de gran parte de la población, especialmente si se consideran también aquellos que apenas logran cubrir sus gastos.
Un trabajo no alcanza
Por otra parte, la consultora advirtió que el 43% está en búsqueda activa de un segundo trabajo. El dato supera ampliamente las cifras oficiales del Indec, que registraban un 16,5%. La necesidad de sumar ingresos atraviesa a distintos sectores, incluidos jubilados, que representan un 14% de los demandantes. La precariedad se extiende más allá de la etapa laboral y obliga a complementar haberes previsionales para cubrir el costo de vida.
Este fenómeno revela que el problema no es solo el acceso al empleo, sino la incapacidad de los salarios para cubrir necesidades básicas. La búsqueda de un ingreso extra se convierte en un recurso de supervivencia y expone la magnitud de la crisis.
Un escenario de vulnerabilidad creciente
El informe concluye que la mayoría de los trabajadores vive tensionada por la imposibilidad de sostener sus gastos. La falta de margen económico obliga a recortar consumos, endeudarse o depender de ayuda externa. La situación se agrava mes a mes, y plantea un desafío para el futuro inmediato.
La combinación de inflación, salarios insuficientes y desigualdad creciente configura un cuadro de vulnerabilidad que amenaza con volverse estructural y condicionar cualquier expectativa de recuperación.
