Milei refuerza a Adorni y desafía las críticas
El Presidente recibió al funcionario en Olivos para blindar su continuidad y exhibir el apoyo pese a las denuncias y el desgaste interno.
En la Quinta de Olivos, Javier Milei volvió a exhibir su respaldo al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, pese a las denuncias por enriquecimiento ilícito que avanzan en la Justicia. El encuentro tuvo como eje la agenda de gestión y la preparación de un paquete de proyectos legislativos que el oficialismo buscará instalar en el Congreso durante las próximas semanas.
El gesto presidencial no pasó inadvertido. En el oficialismo reconocen que Milei se mantiene como el principal garante de la continuidad de Adorni, incluso frente a las presiones internas que reclaman su salida. El mandatario, por su parte, insiste en que las acusaciones responden a una operación política y mediática destinada a desgastar al Gobierno. En la última reunión de gabinete, el Presidente expresó con dureza que las decisiones se toman bajo su mando y que quien no las comparta puede dejar el cargo.
Agenda legislativa y tensiones internas
El repaso incluyó la Ley Hojarasca de Federico Sturzenegger, la reforma de patentes de medicamentos vinculada a acuerdos con Estados Unidos, ascensos militares demorados y tratados internacionales. En el Senado, el oficialismo buscará avanzar con la reforma electoral que elimina las PASO, la nueva ley de Salud Mental y los pliegos judiciales enviados por el ministro Juan Bautista Mahiques.
Respiro económico y discurso oficial
El encuentro se produjo al día siguiente de conocerse el dato de inflación de abril, que marcó 2,6% y ofreció un respiro al Gobierno tras el 3,5% de marzo. Milei celebró la baja, aunque advirtió que la lucha contra la inflación no está terminada. “El único dato que nos deja cómodos es que sea cero”, sostuvo en una entrevista radial. Sin embargo, en la oposición remarcan que la caída mensual no alcanza para revertir el deterioro social y que el oficialismo se aferra a un relato que choca con la realidad cotidiana.
La reunión en Olivos expuso la estrategia de blindar a Adorni como rostro de la gestión y proyectar una imagen de control político. Pero la insistencia en sostenerlo, pese a las causas judiciales y el desgaste interno, revela la incertidumbre de un Gobierno que responde con gestos de fuerza a problemas que lo superan.
