El caso Carbonero marca un precedente en el tratamiento de temas de género en los clubes

Pasaron más de diez días y el club ya definió que no habrá una sanción por el comportamiento que tuvo el futbolista afuera de la cancha con una mujer que lo terminó denunciando.

Lejos de aplacarse y calmarse, con el paso de los días la situación procesal y deportiva de Johan Carbonero por el incidente denunciado en un hotel centro de nuestra ciudad sigue despertando comentarios internos en el Lobo.

La semana pasada, el amago de renuncia del presidente y las constantes reuniones de Comisión Directiva parecían haber planchado un tema que puertas hacia adentro generó mucha controversia.

Por un lado, están quienes sostienen que Carbonero no tuvo una conducta inapropiada dentro de la institución, por lo que no le debería caber una sanción. Sin embargo, ante la vigencia de los temas de género, las conductas que debe adoptar la sociedad y el cambio que se viene impulsando contra la violencia de género en el país durante los últimos años, hay quienes afirman que el Lobo debería actuar de forma ejemplificadora y no avalar a alguien que fue denunciado por una mujer por “intento de acoso”.

Según dejaron entrever desde Gimnasia, el departamento de género, que había presentado un nuevo protocolo para aplicarse en las conductas dentro del club en septiembre, sugirió que el jugador tenía que ser apartado al menos un partido por todo lo que había ocurrido. Sin embargo, los directivos del Lobo no atendieron esta inquietud y avalaron que el delantero siga jugando de titular.

Esta postura puede marcar un precedente de aquí en adelante, ya que sobre la premisa de la presunción de inocencia, otros jugadores no recibirían sanciones por parte de los clubes hasta tanto no haya un fallo judicial condenatorio con sentencia firme.
Desde la familia de Carbonero se ampararon en el “derecho a trabajar”, por lo que el jugador siguió siendo titular y hasta marcó un gol ante Vélez.

¿Es un buen ejemplo que siga jugando?

Sobre la base de la letra chica del Código Penal no hay objeciones jurídicas. No obstante, el contrapunto y el principal foco de controversia radica en que el club presentó un protocolo de género hace menos de dos meses, y ante semejante hecho denunciado no se tomó una decisión fuerte con el jugador más que emitir un comunicado en el cual no se detallan los pasos a seguir.

No se descarta que el colombiano tenga que acudir en el futuro a una serie de charlas para tomar consciencia de las conductas que deberá tomar de aquí en adelante, para poder relacionarse con las personas en nuestro país o en otra parte del mundo.

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