entrevista

Laurita Fernández, Martín Bossi y Gustavo Bermúdez volvieron a La cena de los tontos

El trío se presenta una vez más en Buenos Aires con una comedia arrolladora que tuvo su versión con Adrián Suar y Guilermo Francella.

La cena de los tontos, la exitosa comedia protagonizada por Laurita Fernández (en un doble rol), Martín Bossi y Gustavo Bermúdez, vuelve a Buenos Aires, ahora en el Teatro Astros. Hablamos con el exitoso trío que vienen de ser los número uno en Mar del Plata.

—¿Qué descubrieron cada uno del otro en esta temporada de veraniega?

—Laurita Fernández: De Gustavo la disciplina. Se levanta temprano, come sano, hace ejercicio, y aunque el día siempre está más para salir, o para levantarse tarde, o para no comer tan bien, o ser un poquito más desprolijo, él sigue con lo suyo. Y de Martín todo lo contrario.

—Martín Bossi: Era el remate y obvio, sabíamos que venía eso.

—Gustavo Bermúdez: Todo lo que dijo Laurita no estoy de acuerdo.Yo creo que se arma como una familia, hay hermandad, porque uno comparte más. Por suerte uno va creciendo, va conociendo, va aprendiendo.

—MB: Yo en realidad descubrí dos cosas muy interesantes. Son más importantes que el trabajo. Yo soy un muy buen amigo. En eso estoy seguro. Después amante, novio, actor. Ahí ya hay dudas por todos lados. Pero soy un buen amigo. Y descubrí dos nuevos amigos. O sea, ya venía con una relación con Gustavo de algunos años. Con mucho cariño, pero no con una continuidad, por medio de Adrián Suar. Que es mi amigo, que es el hermano de Gustavo. Con Laura un vínculo de muchísimos años. Porque ella tuvo una relación muy importante con mi hermano de la vida. Pero bueno, una relación que se dio por eso. Y descubrí como en el Teatro Nacional un proyecto de amistad. Que en el verano se afianzó mucho. Y para mí, tener dos nuevos amigos no soy un tipo de andar sumando. Entonces dicen amigos, amigos. Yo digo mucho amigo, pero realmente son pocos. Y con Laura descubrí que esa continuidad me dejó conocerla mucho más. Me gusta estar con Laura, me gusta compartir tiempo con ella. Y con Gustavo lo mismo. Así que para mí, me llevo dos trofeos.

—Nueva temporada, nueva casa. ¿Expectativas?

—LF: Todas. Porque la comedia las superó. Genera todas las expectativas. Porque es un movimiento. Porque es una sala muy acogedora. Siento que tiene todo para disfrutar. Y cuando ya todo está tan servido. Obviamente las expectativas crecen. Y nos sentimos así. Venimos como un tren desde el año pasado. Siendo la obra más vista. Después en Muerte de Plata tuvimos el mismo honor. Entonces, qué más que ponernos a ensayar. Afilarla lo más posible. Y divertirnos con la gente. Venimos de ser la obra más vista en el verano.

—¿Y tienen nostalgia? Porque es la despedida.

—No agarra nostalgia por esto que hemos mencionado. Es la despedida. ¿Podríamos seguir? Sí. Hay un público todavía que no la vio. La cifra cruda es 186.000 personas. 186.234. Digo cuatro. Que es una familia mía. Que vino a último momento. Esto es posta. Podríamos seguir. Pero también todo tiene su ciclo. Son mucha gente que vio. Queríamos despedirnos. Si se agregan funciones acá. O aparece una gira. Es un tema imprevisto. Yo también estoy un poco alegre. Pero triste. Pero es una etapa muy fuerte. Para mí volver a este teatro es genial.

Noticias Relacionadas