cultura

Faro San Jorge, figura mítica del mar argentino

El paso del tiempo lo han convertido en un símbolo de Comodoro Rivadavia y la costa patagónica.

Inaugurado el 9 de marzo de 1925 y con una altura de 27 metros, el Faro San Jorge se erige como un centinela costero y un atractivo turístico de gran valor para la comunidad de Comodoro Rivadavia.

Ubicado a 17 kilómetros del centro de la ciudad más habitada de la provincia de Chubut, este emblema costero fue diseñado para marcar la entrada al golfo, una zona estratégica para la navegación patagónica.

Su construcción comenzó en el año 1924, cuando el gobierno argentino decidió reemplazar el antiguo faro ubicado en el Cerro Chenque, que se había vuelto insuficiente para la navegación. Se trató de un esfuerzo conjunto entre la Marina de Guerra, Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) y empresas privadas, como Comferpet y Astra.

Su altura es de 27 metros, cuya elevación sobre el nivel medio del mar es de 78 metros. Sus 100 escalones llevan a su balcón superior, desde donde se puede disfrutar de una vista única.

La cúspide del faro consta de una torre prismática color hormigón coronado por una garita negra. En 2005, fue declarado Patrimonio Histórico de Comodoro Rivadavia y se convirtió en un símbolo de la ciudad.

Actualmente se encuentra bajo el manejo de la Armada Argentina que se encarga del mantenimiento, control y cuidado del mismo como también del resto de los faros existentes en el país. El objetivo es mantenerlo en servicio por seguridad náutica.

El faro originalmente utilizaba un sistema de destellos a gas acetileno, lo que le permitía alcanzar un rango de 21 millas náuticas.

En tanto, a fines de la década del 80 se conectó a la red eléctrica de la ciudad, lo que redujo su alcance a 14 millas. A pesar de estos cambios, la luz del faro sigue encendiendo cada noche, iluminando las aguas del Atlántico y manteniendo su estatus como un emblema de la zona.

Noticias Relacionadas