España cerró su espacio aéreo a aviones estadounidenses que participan de la guerra
La medida, lanzada por el gobierno español ,volvió a elevar las tensiones con Estados Unidos.
El gobierno español ha ordenado el cierre de su espacio aéreo a los vuelos de Estados Unidos que participan en la operación lanzada por este país e Israel contra Irán que ha originado en la guerra en Medio Oriente, que lleva ya más de un mes. La decisión se suma a varias resoluciones previas por parte de la administración de Pedro Sánchez que, pese a las críticas del opositor Partido Popular y el ultraderechista Vox, reprueba la guerra en Medio Oriente. Esta postura ha generado la molestia del presidente Donald Trump desde que se escaló el conflicto en la región.
Según señaló la ministra de Defensa, Margarita Robles, desde que comenzó el conflicto en curso el pasado 28 de febrero, el país le comunicó a Estados Unidos “clarísimamente” que no autorizaba el empleo de las bases ni tampoco la utilización de su espacio aéreo para operaciones relacionadas con la guerra. Según la política, considera que la guerra es “profundamente ilegal y profundamente injusta”. La prohibición, reiteraron las autoridades del país, no afecta a los vuelos comerciales.
Asimismo, España tampoco permite el uso de sus bases aéreas de Rota y Morón por parte de aviones estadounidenses ni autoriza a las aeronaves destacadas en terceros países europeos a usar el espacio aéreo español. Robles ha reconocido que “evidentemente, las bases están ahí” y se pueden llevar a cabo otras actuaciones, si bien ha recalcado “rotunda y claramente” que España “no va a autorizar en ningún caso, ni lo ha hecho, ni lo hace ni lo hará la utilización de las bases de Rota y Morón para ir a una guerra contra la que estamos totalmente en contra”.
No es la primera vez que el gobierno de Pedro Sánchez se posiciona en contra de las acciones militares de Estados Unidos e Israel en Medio Oriente. Ante la posibilidad de que el cierre del espacio aéreo afecte las relaciones con Estados Unidos, el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, defendió la decisión como parte de la postura del gobierno de no involucrarse ni contribuir a una guerra que considera iniciada de manera “unilateral” y al margen de la legalidad internacional. Asimismo, subrayó que las empresas españolas operan actualmente en las mismas condiciones que otras compañías europeas en Estados Unidos y que el objetivo del Ejecutivo es mejorar las relaciones bilaterales entre ambos países.
La posición del gobierno de Pedro Sánchez no se ha limitado a la nueva acción militar de Washington e Israel en Irán, también se ha pronunciado en contra del asedio a la Franja de Gaza por parte del Estado de mayoría judía. Además, es valioso remarcar que el año pasado reconoció el Estado palestino junto con Irlanda y Noruega.
Ante este escenario, el mandatario estadounidense sostuvo que tiene la facultad de frenar cualquier vínculo económico con el país europeo y subrayó que “todo negocio que tenga que ver con España” podría ser detenido.
