Jameneí aclaró que el acuerdo no implica aceptar posiciones en futuras negociaciones
El líder iraní remarcó que la decisión de avanzar con el entendimiento no modifica la postura estratégica de Teherán frente a Estados Unidos.
El líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtabá Jameneí, afirmó que la firma del memorando de entendimiento con Estados Unidos no supone una aceptación de las posiciones de Washington en las futuras negociaciones entre ambas partes. Sus declaraciones llegan pocas horas después de que ambos países formalizaran un acuerdo destinado a reducir tensiones y abrir una nueva etapa de diálogo.
En un comunicado difundido este jueves, Jameneí sostuvo que el pacto fue resultado de “grandes esfuerzos” realizados con “sinceridad y buena voluntad” por parte de las autoridades responsables del proceso negociador. Sin embargo, remarcó que la decisión de avanzar con el entendimiento no modifica la postura estratégica de Teherán frente a Estados Unidos.
El líder iraní reveló que inicialmente mantenía una posición diferente respecto de la firma del documento, aunque finalmente autorizó su concreción tras recibir garantías del presidente Masoud Pezeshkian y de los integrantes del Consejo Supremo de Seguridad Nacional sobre la defensa de los derechos e intereses del país.
Según explicó, las autoridades iraníes se comprometieron a no aceptar exigencias que consideren excesivas por parte de Washington. En ese sentido, subrayó que las futuras conversaciones presenciales deberán interpretarse como una continuación del proceso diplomático y no como una señal de alineamiento con las demandas estadounidenses.
“Las negociaciones que se llevarán a cabo en el futuro no significarán la aceptación de la opinión del enemigo”, afirmó Jameneí, quien además señaló que tanto el pueblo iraní como sus dirigentes permanecerán atentos al cumplimiento de los compromisos asumidos en el acuerdo.
El memorando firmado el 18 de junio contempla un alto el fuego, el compromiso de levantar sanciones contra Irán, la elaboración de un programa para la reconstrucción económica del país y la promesa iraní de no fabricar ni adquirir armas nucleares. El entendimiento fue alcanzado con la mediación de Pakistán y abre una nueva etapa en una relación marcada por décadas de enfrentamientos y desconfianza mutua.
