Trump asegura que debe participar en la elección del nuevo líder supremo de Irán
El mandatario estadounidense comparó la situación con la transición política en Venezuela y aseguró que busca evitar futuros conflictos militares con Teherán.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó ayer que debe participar en la elección del nuevo líder supremo de Irán, tras la muerte de Alí Jamenei, así como lo hizo en Venezuela con Delcy Rodríguez luego el arresto de Nicolás Maduro.
“El hijo de Jamenei (muerto en el primer día de la guerra en un ataque) es un peso ligero. Tengo que participar en el nombramiento, como con Delcy”, dijo Trump.
Y resaltó: “Queremos a alguien que traiga armonía y paz a Irán”, advirtiendo de que se niega a aceptar un nuevo líder que continúe con las políticas de Jamenei, lo que obligarían a Estados Unidos tener que volver a la guerra.
Asimismo, Trump confirmó que las fuerzas estadounidenses eliminaron a “una parte importante” de la dirigencia iraní en las recientes operaciones militares y reconoció que varias figuras consideradas como alternativas de liderazgo por su administración fallecieron en los ataques.
A pesar de las pretensiones estadounidenses, el marco legal de Irán establece que el líder supremo debe ser nombrado exclusivamente por la Asamblea de Expertos. Este cuerpo deliberativo está integrado por 88 clérigos elegidos por voto popular cada cuatro años.
La comunidad internacional observa con atención cómo se resolverá la vacante de poder en Teherán, en un contexto de máxima tensión tras la muerte del líder supremo y las presiones externas.
No cesan los ataques
Los ataques en Irán afectaron hasta el momento a 3.643 edificios civiles y dejaron inoperativos 3 hospitales, según un balance ofrecido este jueves por la Media Luna Roja iraní.
El presidente de este organismo, Pir Hossein Kolivand, detalló también que los bombardeos han afectado 528 comercios, 13 centros médicos y nueve sedes de la Media Luna Roja iraní.
Además, grandes centros médicos como el hospital Khatam, en Teherán, con más de 1.000 camas de capacidad, o el Gandhi han sido alcanzados por los bombardeos, lo que ha provocado daños a los pacientes que estaban recibiendo tratamiento médico.
