Crece la crisis en la cadena de pagos de las pymes
Según un relevamiento, seis de cada diez empresas tienen problemas para cobrar. Hace un año la mitad solo presentaba este problema.
Las pequeñas y medianas empresas no solo sufren la baja de consumo por la pérdida del poder adquisitivo de la población. Los últimos relevamientos marcan que el problema de los retrasos en la cadena de pagos alcanza cada vez a más firmas.
De acuerdo a un estudio difundido por el Observatorio Pyme, el 60% de los empresarios industriales pyme consultados identificó los retrasos en los pagos de sus clientes como uno de sus principales problemas. Un año atrás esa preocupación alcanzaba al 35% de las firmas. Es decir, en apenas doce meses la proporción de empresas afectadas por dificultades para cobrar prácticamente se duplicó.
El dato reveló que la crisis ya no pasa únicamente por vender menos. En un contexto de demanda en franco retroceso, muchas empresas estiran plazos, difieren pagos o directamente acumulan atrasos. Esta situación traslada las tensiones financieras a toda la cadena productiva.
Asimismo, para las pymes, que suelen tener menor acceso al crédito y menos espalda financiera que las grandes compañías, el deterioro de la cadena de pagos implica una presión adicional sobre el capital de trabajo. La demora en los cobros afecta la capacidad para comprar insumos, afrontar salarios, cumplir compromisos con proveedores e incluso sostener niveles de producción.
Las cifras coinciden con una encuesta realizada por la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC). La entidad alertó que 7 de 10 firmas denunció este año extensión unilateral de plazos de pago por parte de clientes, más de la mitad sufrió mayores incumplimientos, y casi 3 de cada 10 registraron incobrables (deudas que no pudieron recuperar, generando pérdidas directas en su resultado).
Según el relevamiento sectorial a más de 250 empresas en todas las provincias del país, casi 4 de cada 10 cobra a más de 60 días. Sin embargo, el plazo de pago a proveedores promedio es de 30 días, esto implica que financian a sus clientes con capital propio. “Las empresas deben financiar su operación durante casi dos meses antes de recuperar el dinero de sus ventas, agravando la situación de liquidez, con impacto directo en la solvencia y continuidad operativa de las empresas”, indicaron.
Otros problemas
La problemática de los retrasos en la cadena de pago no es aislada. Se suma a la fuerte caída de las ventas ya mencionada, pero también al aumento de costos de las materias primas (67% lo indicó entre sus problemas principales, siendo el valor más alto desde el primer trimestre de 2024). También se disparó la preocupación por las importaciones, que escaló del 25% al 46% de las empresas.
La consecuencia es que la producción industrial pyme se contrajo 9,2% en el primer trimestre del año en comparación con el mismo periodo del año pasado. Además, la cantidad de ocupados acumuló 13 trimestres de retracción.
