El Gobierno eliminó controles históricos sobre alimentos
La gestión de Milei volvió a desregular el control sobre la industria alimentaria: derogó mecanismos que regían desde 1968 sobre grasas y margarinas.
El gobierno de Javier Milei llevó a cabo una nueva desregulación en el control de productos de consumos. Mediante la resolución 475/2026 publicada en el Boletín Oficial, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) desmanteló requisitos del Reglamento de Inspección de Productos, Subproductos y Derivados de Origen Animal.
Según los considerandos de la norma, las exigencias derogadas tenían originalmente la finalidad de “controlar el fraude” en la elaboración. Ahora, el oficialismo sostiene que estas condiciones “afectan la calidad del producto final” y ya no resultan necesarias ante los supuestos avances tecnológicos de la industria.
La resolución deroga artículos específicos del Capítulo XIV del Reglamento aprobado por el Decreto N° 4.238 en 1968, una normativa que sirvió de base para la sanidad alimentaria del país durante décadas. Por un lado, se elimina la obligación de utilizar sustancias específicas que permitían identificar y rastrear la composición de las grasas. Por otra parte, se levanta la restricción que impedía ciertas mezclas o usos específicos vinculados a la manteca de leche en la elaboración de margarinas, borrando los límites entre distintos productos de origen animal.
Además, se quita un control técnico fundamental diseñado específicamente para prevenir el “fraude en las margarinas”, lo que debilita la capacidad de inspección del Estado ante posibles maniobras de sustitución de ingredientes.
En consecuencia, el Ejecutivo nacional insiste en apostar en un sistema de control posterior, cuando el fraude se detecta por denuncias de terceros, es decir, una vez que el producto ya circula en el mercado.
En sintonía con esta idea, en diciembre pasado, a través del decreto 790/2025, el Gobierno redujo el esquema de control sanitario de productos alimenticios importados. Desde entonces, el Senasa solo realiza revisiones sobre productos de origen animal y vegetal no acondicionados (ejemplos: granos, frutas, carnes o pescados a granel) para venta directa, antes de su ingreso a plaza. En el caso de productos ya acondicionados para la venta directa, se interviene posteriormente.
