La inflación mayorista en marzo escaló al 3,4%

El índice mostró una fuerte aceleración tras el freno de febrero y expone nuevas presiones en costos clave que anticipan impacto en precios finales.

El índice de precios mayoristas volvió a encender alertas. Según los datos difundidos por el Indec, el indicador registró una suba del 3,4% en marzo, muy por encima del 1% de febrero, y dejó atrás la desaceleración que el Gobierno nacional buscaba consolidar. En la comparación interanual, el incremento alcanzó el 27,9%, reflejando que las tensiones inflacionarias persisten en los niveles iniciales de la cadena productiva.

El dato vuelve a poner en evidencia las dificultades del esquema económico para sostener una baja consistente de precios. Mientras se intenta mostrar alivio en el índice al consumidor, los costos mayoristas retoman impulso y proyectan un traslado hacia góndolas en los próximos meses.

Energía e insumos vuelven a empujar

Dentro del índice, las mayores variaciones se registraron en petróleo crudo y gas, productos refinados del petróleo, alimentos y bebidas y sustancias químicas, rubros que inciden de manera transversal en toda la estructura de costos. Los incrementos rondaron el 3,5%, intensificando la presión sobre los precios a lo largo de la cadena.

Los productos importados, en tanto, subieron un 1,1%, con una dinámica más moderada pero que también suma presión en un contexto de apertura y volatilidad cambiaria. La combinación refuerza la persistencia de una inflación que no cede en su núcleo más estructural.

Primarios en alza y efecto en cadena

Uno de los datos más relevantes fue el salto de los productos primarios, que registraron un incremento del 7,8% mensual, muy por encima del promedio general. Este avance explica gran parte de la aceleración y anticipa un efecto en cadena sobre los precios manufacturados.

En paralelo, los precios básicos del productor replicaron esa tendencia, con un incremento general del 3%, impulsado por aumentos del 5,4% en productos primarios, del 2% en manufacturados y del 2,1% en energía eléctrica.

Lejos de consolidar una desaceleración, los datos de marzo muestran que la dinámica de precios sigue siendo inestable y dependiente de variables sensibles como la energía y los insumos básicos. En ese escenario, el discurso oficial vuelve a chocar con una realidad que mantiene a la inflación mayorista lejos de cualquier señal de control.

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