Milei defendió el ajuste y volvió a criticar a medios y oposición

El Presidente cerró el Latam Forum con ataques a la prensa y la oposición, en un discurso que buscó reivindicar el rumbo económico y político del gobierno.

El presidente Javier Milei cerró el Latam Economic Forum con un discurso que buscó reafirmar la dirección de su gestión y, al mismo tiempo, volver a cargar contra los sectores que cuestionan su modelo. En un repaso de las medidas adoptadas, el mandatario insistió en que su administración “devolvió libertad” a los argentinos mediante la reducción de impuestos, la eliminación de regulaciones y la presunción de inocencia.

El relato oficial se centró en la supuesta erradicación del déficit fiscal, y en el saneamiento de los pasivos del Banco Central. Milei aseguró que, gracias al esfuerzo fiscal, se logró pagar deuda al contado y sanear activos, presentando el resultado como un hito histórico. Sin embargo, la realidad cotidiana muestra un escenario de inflación persistente, caída del consumo y deterioro del poder adquisitivo, factores que no fueron mencionados en el discurso presidencial.

La salida del cepo cambiario fue exhibida como símbolo de libertad frente a las restricciones heredadas. Milei sostuvo que tomó la decisión “por encima de lo electoral”, aunque el impacto de la medida en la economía real sigue siendo motivo de debate. El Presidente vinculó la posibilidad de alcanzar la categoría de “investment grade” con la superación definitiva del populismo, responsabilizando a la oposición de sembrar miedo durante la campaña de 2023.

Ataques a la oposición y la prensa

El mandatario dedicó un tramo extenso de su oratoria a cuestionar a la izquierda y a los medios de comunicación, a quienes acusó de recurrir al miedo como estrategia política. En su relato, la pandemia fue presentada como un “experimento monstruoso” con complicidad de políticos y periodistas, a quienes responsabilizó de aterrorizar a la población.

El tono confrontativo volvió a colocar a la prensa en el centro de sus ataques, reforzando una narrativa que busca instalar a los medios como adversarios del Gobierno. Esta estrategia, lejos de abrir canales de diálogo, profundiza la tensión institucional y alimenta la percepción de un Ejecutivo más preocupado por la batalla discursiva que por las urgencias sociales.

Un nuevo orden mundial y el relato oficial

En otro pasaje de su discurso, el Presidente planteó que se está configurando un nuevo orden mundial y que Argentina debe alinearse con las “raíces occidentales y judeo-cristianas”. Rechazó la neutralidad como opción, y aseguró que el país no será un actor subordinado ni limitado a la exportación de materias primas.

El cierre de su exposición estuvo marcado por la idea de que combatir el “fantasma del atraso socialista” es un deber nacional. Milei afirmó que Argentina ya tomó la decisión de subirse al tren de la historia, y advirtió que la región debe definir si está dispuesta a seguirlo.

La intervención presidencial en el foro dejó en claro que el Gobierno apuesta a consolidar su relato de éxito económico y libertad recuperada, mientras desestima las críticas internas y externas. El contraste entre la narrativa oficial y la vida diaria de los argentinos sigue siendo el punto más vulnerable de una gestión que multiplica gestos de confrontación, pero ofrece escasas respuestas a la crisis social.

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