Se profundiza la crisis diplomática con Irán
La expulsión del principal diplomático iraní en Buenos Aires marca un nuevo punto de quiebre en la relación bilateral.
La decisión del Gobierno argentino de declarar persona no grata al encargado de negocios de la embajada de Irán, Mohsen Soltani Tehrani, abrió un nuevo capítulo de tensión diplomática con el país de Medio Oriente.
La resolución de Cancillería es una consecuencia directa del comunicado iraní que cargó contra el Gobierno argentino por su supuesta “responsabilidad internacional” en la proliferación del conflicto bélico luego de que Argentina declarara a la Guardia Revolucionaria Islámica como una organización terrorista. El conflicto se enmarca en el respaldo explícito de Milei a las posiciones del presidente Donald Trump en el escenario internacional, lo que generó críticas desde Teherán.
Más allá del episodio puntual, la medida instala un escenario de tensión prolongada en la relación bilateral. La decisión oficial busca marcar un posicionamiento político claro, aunque también expone el riesgo de un mayor deterioro diplomático en un contexto internacional atravesado por conflictos y alineamientos cada vez más definidos.
