City Bell a Fondo: el Pincha mete quinta en una pretemporada sin pausas
Con el primer refuerzo ya entrenando y Domínguez ajustando detalles, el Pincha enfrenta una pretemporada exprés rumbo a un semestre lleno de competencias y sin respiro.
Con el primer refuerzo ya entrenando y Domínguez ajustando detalles, el Pincha enfrenta una pretemporada exprés rumbo a un semestre lleno de competencias y sin respiro.
16/01/2026 - 00:00hs
El reloj no para en City Bell y Estudiantes lo sabe mejor que nadie. A solo un puñado de días del debut oficial ante Ituzaingó, el plantel completó otra jornada fuerte de pretemporada, con ritmo, intensidad y la sensación —cada vez más marcada— de que el 2026 será un año para mantenerse siempre en marcha. No hay margen para relajarse: el Pincha jugará casi 30 partidos antes del parate por el Mundial, un semestre comprimido y repleto de competencias que pondrá a prueba la capacidad del equipo y la planificación del cuerpo técnico.
Uno de los condimentos del día fue la presencia de Adolfo Gaich, flamante refuerzo, ya moviéndose con sus nuevos compañeros en la cancha 1 del Country. El delantero cordobés completó su segunda jornada de trabajos bajo las órdenes de Eduardo Domínguez, que lo quiere metido cuanto antes en la dinámica del plantel. El ex San Lorenzo mostró buena predisposición, intensidad física y sobre todo hambre, algo que siempre cotiza en un equipo que necesita variantes de área.
Mientras tanto, Domínguez repartió al plantel en bloques de trabajo que combinaron gimnasio, movilidad, progresiones con pelota y bloques tácticos. La idea es clara: llegar al lunes con un equipo que, aun sin estar al 100%, pueda imponer intensidad y funcionamiento. Ituzaingó aparece como una prueba lógica para abrir el año, pero nadie en Estudiantes la toma a la ligera; el Barba es obsesivo con cada detalle y quiere ganar, convencer y arrancar con autoridad.
El semestre será durísimo. El Apertura le dará 16 partidos mínimos al León, que puede estirarse a 20 si vuelve a meterse en playoffs. Entre medio, aparece la final de la Supercopa Internacional contra Rosario Central, un duelo cargado de tensión y con aroma a revancha internacional. Todo eso convivirá con el plato fuerte: la Copa Libertadores, cuya fase de grupos se jugará comprimida entre abril y mayo, en apenas ocho semanas. Seis partidos definitorios y con viajes incluidos, que obligarán a una rotación quirúrgica.
En paralelo, mientras se entrena, el plantel convive con un mercado de pases aún abierto. Gaich ya es un hecho, pero Estudiantes sigue a la expectativa por incorporaciones en defensa y mediocampo, al tiempo que observa posibles salidas que pueden mover el tablero. Domínguez, con contrato hasta 2027, tiene voz fuerte en la planificación y pidió un plantel largo, competitivo y equilibrado, consciente de lo que demanda el calendario.
La pretemporada seguirá con doble turno, sesiones cortas pero intensas y un horizonte que se acerca a toda velocidad. En siete días, Estudiantes estará jugando por los puntos. En dos meses, ya puede estar viajando por América. En tres, puede estar peleando un título más.
El León arrancó 2026 a fondo. Y no piensa frenar.