Los tenistas platenses buscaron dar el golpe en Australia
Los tenistas argentinos animan la segunda ronda del Australian Open.
Tras la goleada en Copa Argentina, el Pincha se sacude con un tema que late fuerte en City Bell: la posible vuelta de un campeón de América. Eduardo Domínguez abrió la puerta y Santiago Ascacíbar la empujó aún más. El plantel lo quiere y Estudiantes sueña con recuperar a uno de los suyos.
21/01/2026 - 00:00hs
Estudiantes de La Plata vive días de entusiasmo deportivo tras el arranque triunfal del 2026, pero también atraviesa horas de ilusión profunda por un nombre que sacude la fibra íntima del club: Marcos Rojo. El defensor, surgido de las entrañas del León, volvió a instalarse en el radar albirrojo y lo que hasta hace semanas parecía un simple rumor hoy toma espesor real, alimentado por voces autorizadas que empujan ese anhelo.
Todo comenzó luego de la goleada por 4-0 ante Ituzaingó por la Copa Argentina. En la conferencia posterior, Eduardo Domínguez sorprendió al dejar entrever que Rojo sería bienvenido si decidiera regresar. Lejos de quedar en una declaración aislada, las palabras del Barba encontraron un respaldo inmediato y poderoso: el de Santiago Ascacíbar, capitán, referente y líder emocional del plantel.
Consultado por TyC Sports, el Ruso no dudó en reforzar el mensaje y blanquear la postura interna del grupo. “Escuché lo que dijo Eduardo. Un jugador como Marcos siempre es bienvenido en el club. Salió de nuestras inferiores, salió de nuestra casa”, afirmó con contundencia, dejando claro que el vestuario no solo lo aprueba: lo espera con los brazos abiertos.
Ascacíbar fue incluso más allá. “Sabemos lo que tiene Marcos para aportar. Se formó acá, y las puertas de nuestra parte están abiertas”, remarcó, subrayando el sentido de pertenencia del defensor y la importancia que tendría su presencia en un equipo que se prepara para un año demoledor en cuanto a competencias: Apertura, Copa Argentina, Copa Libertadores, Supercopa Argentina y Supercopa Internacional.
Puertas adentro, la ilusión crece. La dirigencia conoce el impacto emocional y deportivo que significaría el regreso de Rojo, no solo por su jerarquía sino también por su liderazgo natural, su historia en el club y su identificación con la camiseta. A nivel futbolístico, sería un refuerzo de elite para una defensa que busca variantes tras un mercado de pases con movimientos importantes.
Aunque por ahora no hay oferta formal ni negociación confirmada, sí existe un escenario favorable: el deseo del plantel, la aprobación del cuerpo técnico y el clamor silencioso —y no tan silencioso— de los hinchas, que ven en Rojo algo más que un jugador: un símbolo, un emblema, una bandera.
Estudiantes ya encendió el sueño. La pelota está del lado del defensor. Y en City Bell, todos esperan el mismo final: que Marcos Rojo vuelva a casa.