entrevista

Luciano Cáceres y Gonzalo Demaría estrenan “Nene Revancha”

El director y el actor llegan a los cines con una potente historia de venganza pero también de resiliencia.

La ópera prima de Gonzalo Demaría, Nene Revancha, protagonizada por José “El Purre” Zapiola, Eliam Pico, Brenda Gandini y Luciano Cáceres, llega hoy a los cines tras su estreno en Bafici. Hablamos con Demaría y Cáceres para conocer más de ésta historia de venganza.

—Finalmente se estrena la película ¿ya se habían olvidado?

—Luciano Cáceres: No, todo el tiempo hablábamos de eso.

—Gonzalo Demaría: Es un trabajo del que estamos orgullosos.

—LC: Pasó por varios festivales, la acompañamos a varios lugares, en el Bafici fue muy auspicioso nuestra participación ahí, y estábamos viendo cuándo poder estrenarla, y apareció esta posibilidad que al principio iba a ser en enero, después, por los retrasos que hubo, se dio en marzo, y coincide con mi doble estreno, Paraíso en el San Martín de teatro, y contento acompañando. Contento que finalmente llega al Gaumont, y a partir del otro jueves ya en los espacios Incaa de todo el país en paralelo.

—Contame un poco el origen del proyecto. ¿Tenías en claro estas dos historias que se entremezclan desde el primer momento? ¿Por qué la elegiste como primera película?

—GD: Es que, como sabés, yo vengo del teatro. Yo había escrito una obra de teatro fallida, escribí muchas obras de teatro fallidas, fallidas quiero decir que no llegué a estrenar. Tengo un cajón lleno de textos. Y me pasó algo en la cabeza porque en pandemia de golpe me volvió la historia de esa obra fallida a la cabeza y se me hizo la epifanía que dije, esto yo no lo hice porque en realidad no estaba bien el texto, pero es que no es una obra de teatro, es fallida porque esto es una película. La obra estaba llena de flashbacks, con narrados, entonces era un tipo de escritura que a mí me hizo más difícil. Dije, esto si se cuenta...

—LC: Con el acto anterior.

—GD: El acto anterior, exactamente, que no tenga que ser aludido y contado por personajes, sino que eso se vea, le hace la primera media hora que ocurre en la cárcel y aclaremos que no es una película carcelaria, no lo es porque arranca ahí pero después se mueve al exterior y además porque no quería yo hacer género cárcel, con rejas, de hecho no hay una sola reja, evitamos mostrar ninguna reja, rejas, vacas, lenguaje. Me quería totalmente alejar de eso para no, por un lado, por respeto, y por otro lado, por ir a una región más poética que realista. Bueno, cuando entendí esto, escribí el guión bastante rápido, porque claro, toda la historia estaba ya en la cabeza, y muy rápido, después tuve infinitas revisiones y correcciones. Y se lo pasé al amigo.

—LC: Que soy yo.

—GD: Y, bueno, por suerte le gustó, por suerte lo quiso hacer, y él me dijo, mirá, tenés que dirigirla vos. Y como soy atrevido también, lo hice.

—LC: Además tenía las imágenes en la cabeza. Había algo ahí que, ya desde el guión lo podías ver, conoce esta jungla, y esta capacidad que tiene Gonzalo de poder estar en el lugar más culto y elevado, y en el barro al mismo tiempo, hay algo que toda su dramaturgia atraviesa estas antípodas y convive en la vulgaridad y la elegancia.

Noticias Relacionadas