cultura

¿Cómo nace el canto de los pájaros?

Es una cuestión que ha desvelado no solo a los poetas, sino también a los científicos, quienes han hecho avances significativos en los últimos tiempos.

Interés General

05/08/2022 - 00:00hs

"A qué viene la noche si no es buscando pájaros. Sobre la profundidad que abraza mi balcón, asisto sin palabras a la marea ciega y astuta, a sus lápices infatigables, al pausado latido concéntrico de su corazón. Por eso he abandonado el sueño”, escribió Julio Cortázar en Papeles inesperados. Muchos años después de esa reliquia póstuma del autor de Rayuela, un equipo de investigadores argentinos indagó cómo se produce el canto de los pájaros, que así como las palabras también lo tuvimos siempre al alcance de la mano, como un amuleto inoxidable.

Durante largos años, se erigió como un enigma para la comunidad científica, no solo por el conocimiento que permite generar, sino además porque podría ayudar a comprender procesos más complejos, como la fonación en humanos. En ese sentido, la premisa fundamental de la investigación se basó en la integración de la neurociencia y la biomecánica: “Estudiamos cómo controla su cuerpo el pájaro, la parte que tiene que ver con la Física”, explicó Gabriel Mindlin, investigador del Laboratorio de Sistemas Dinámicos de la UBA.

A raíz de los atributos misteriosos nacidos de la identificación perfecta de una especie, con la imagen mental que, sin conocerla, nos habíamos formado del canto, el estudio reflejó que, a diferencia de lo que se postulaba, la generación del canto y su diversidad no radica solo en el Centro Vocal Superior (HVC, por sus siglas en inglés), un núcleo neuronal ubicado en el cerebro del ave, sino que es producto de la interacción de al menos dos escalas temporales diferentes que se ubican en regiones distintas del cerebro.

Se tomó como objeto de estudio un pájaro diamante mandarín, ave cuya característica esencial es su sociabilidad. El equipo demostró que la dinámica del canto de ave podría tener proyecciones prácticas para el ámbito humano. Asimismo, se comprobó que todas las formas del canto del canario que analizaron se pueden resumir en dos ecuaciones a las que se suma un “director de ritmo”, que estaría vinculado con la actividad en el HVC.

Además, Mindlin detalló que la presunción generalizada indicaba que “el cerebro trabaja de otro modo, que tiene una suerte de relojito, pero demostramos que la codificación tiene que ver con cómo se controla el aparato vocal”. Para explorar los mecanismos neuronales de los pájaros, los investigadores colocaron sensores en el aparato vocal y músculos del diamante mandarín y lo enmudecieron temporalmente. A partir de esa información, identificaron los aspectos más sobresalientes para la fonación y desa­rrollaron un modelo matemático que les permitió reproducir el canto de un ave de modo sintético y en tiempo real.

Los efectos bienhechores del canto de los pájaros han sido ensalzados por la literatura en toda su historia. En el canto XVIII del Paraíso, de la Divina Comedia, Dante, en su viaje por los cielos concéntricos, advirtió una mayor felicidad en los ojos de Beatriz, un mayor poderío de su belleza, y comprendió que habían ascendido del bermejo cielo de Marte al cielo de Júpiter. En el dilatado ámbito de esa esfera donde la luz era blanca, cantaban celestiales criaturas, que sucesivamente formaban las letras de la sentencia “Diligite justitia”.

La investigación sobre el canto de los pájaros fue publicada por la revista Nature en 2013 y no solo pudo abrir las puertas para desarrollar nuevas aplicaciones, sino que, al fulgor de una gran tensión emocional, fue capaz de recuperar uno de los grandes secretos del universo, en donde inevitablemente se confunden la realidad con la imaginación humana.

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