cultura
Develan misterio del zoológico de Moctezuma
Los animales eran parte importante de la relación de los aztecas con el universo
En el corazón de la antigua ciudad de Tenochtitlan, la capital de los mexicas, había un espacio único donde vivían en cautiverio una gran variedad de animales procedentes de todo el imperio prehispánico. Estaba ubicado en el hogar del emperador Moctezuma II, en una parte de lo que hoy es el centro de Ciudad de México, y era cuidado al detalle por cientos de hombres.
Ya desde hace 500 años existen relatos que daban cuenta de lo asombroso que resultaba este lugar para los ojos de los españoles que lo vieron por primera vez, como el colonizador Hernán Cortés. Pero recién ahora se están empezando a conocer detalles basados en evidencia científica.
Aunque con la mirada moderna se le suele llamar zoológico, en verdad era un vivario, puesto que tenía una función más especial que el simple entretenimiento de Moctezuma II, sus sacerdotes y señores. “Los animales les permitía entender el mundo, eran parte de mitos de creación. Algunos de esos mitos explicaban la creación misma de esos animales”, afirma el arqueólogo mexicano Israel Elizalde Mendez.
Estos animales, explica, al mismo tiempo les proveían de poder, fuerza y valentía: “Si vemos algunas de las fuentes, les atribuían poderes mágicos en ese sentido”. Para los mexicas los animales eran una parte importante de cómo entendían el mundo presente, pasado y el más allá.
