Un intransigente de la política argentina
Oscar Alende estudió en nuestra ciudad parte de su carrera de médico, representó una opción progresista que terminó diluyéndose.
culturaOscar Alende estudió en nuestra ciudad parte de su carrera de médico, representó una opción progresista que terminó diluyéndose.
16/01/2026 - 00:00hs
Oscar Alende se recibió de doctor en Medicina en 1933 y comenzó a militar en el radicalismo desde sus tiempos de estudiante en La Plata. En 1957 integró las filas de la UCR Intransigente (UCRI), que optaron por Arturo Frondizi al dividirse el partido. Médico destacado, orador apasionado, legislador provincial y nacional, gobernador de la Provincia de Buenos Aires y candidato a presidente de la Nación en tres oportunidades. Alende pretendió crear una instancia política alternativa y superadora dentro del Movimiento Nacional, expresado primeramente por el yrigoyenismo y luego por el peronismo.
Como médico y político, Alende no creía en soluciones tibias o intermedias, de ahí que se recuerde una de sus clásicas frases: “O se cura o se muere”. Como titular del Partido Intransigente se convirtió en una de las voces más duras del espectro político, aunque le retacearon infinitas veces espacio en radios, canales de televisión y prensa escrita. Decidido a no caer en trampas, ni aceptar acuerdos con el gobierno militar, porque entendía que los hechos eran irreversibles, puso toda su fuerza física e intelectual para bregar por el respeto a la voluntad popular, las elecciones sin proscripciones y consolidar un amplio movimiento nacional como reaseguro contra las dictaduras.
Nacido en Maipú, hizo sus primeras armas en política estudiantil en la Universidad de La Plata. Tres años después de recibirse como médico se afilió al Partido Radical, y en la UCR fue concejal, diputado provincial, presidente de la Cámara y después de la Revolución Libertadora de 1955 pasó a integrar el sector intransigente del radicalismo. En las elecciones de 1958, Alende fue elegido gobernado de la provincia de Buenos Aires, hasta que, en marzo del 62, un golpe militar interrumpió el régimen constitucional. Su gestión se recuerda como una de las más ejemplares y honestas. Además ejerció siempre su profesión con gran reconocimiento, aún durante el tiempo que fue gobernador.
Oscar Alende, incansable luchador contra los monopolios, reconocía en Yrigoyen y Perón a los líderes populares que hicieron efectivos cambios trascendentes, pero también creía llegada la hora de la unión nacional a través de lo que denominaba el “Tercer Movimiento Histórico”.
Cuando le preguntaron cómo debían manejarse dos temas tan importantes como la democracia y la información, Alende no titubeó: “Yo creo que la información tiene que ser libre, porque, en primer lugar, no hay posibilidad de coartarla en momentos como los que hemos tenido que vivir. Lamentablemente, la Argentina tiene una característica, se entera de las cosas más graves mucho tiempo después. Pero cuando empiezan a aflorar en las crisis del sistema es imposible pararlas. De manera que lo mejor es que haya un sinceramiento pleno y se conozca todo”.
Asimismo aseguraba que toda clausura de medios de información significaba la tentativa de colocar vallas: “Tenemos que observar cuánto importa la Argentina en el Cono Sur, es decir la democratización de Argentina. Así como en el 73 yo me cansé de advertir sobre las dictaduras que iban apareciendo en la periferia”. Alende publicó varios libros, entre los que destacan: “Entretelones de la Trampa” ; “Los que Mueven las Palancas” ;” Marcha al Sur” y “El País que nos dejan”.
Con el retorno de la democracia, el Partido Intransigente liderado por Alende, concitó la adhesión de la juventud que quería romper con la tradición bipartidaria de nuestro país, y fue apoyado por un núcleo muy importante de artistas, entre otros, Miguel Angel Solá, Miguel Cantilo y Miguel Briante.