El Papa Francisco recibió la vacuna contra el coronavirus

El Sumo Pontífice, de 84 años y considerado dentro del denominado “grupo de riesgo”, recibió el antídoto producido por Pfizer-BioNTech.

En el inicio de la campaña de inmunización de la Santa Sede, el Papa argentino recibió en el día de ayer la vacuna contra el coronavirus en el Vaticano. Fue momentos después de habérsela aplicado a los guardias suizos.

Francisco se dio la primera dosis en el atrio del aula Pablo VI, el complejo techado a un costado de la Basílica de San Pedro en el que el Papa suele dar sus audiencias generales cuando llueve o en los meses de enero (por el frío) y agosto (por el calor). El lugar fue acondicionado para llevar adelante todo el proceso de vacunación.

La compra de 10.000 dosis a la alianza germanoestadounidense Pfizer-BioNTech se realizó a fines de diciembre, las cuales arribaron esta semana. En 21 días recibirá la segunda inyección, por lo que llegaría con la inmunización al viaje programado para visitar Irak, entre el 5 y el 8 de marzo, si es que la situación epidemiológica mundial lo permite.

Por el momento, la vacunación será para los cerca de 3.000 empleados y familiares y los 800 residentes del Vaticano y, como sucede en el resto de los países, los primeros serán los trabajadores de la salud y los ancianos.

La Dirección Sanitaria y de Higiene de la Ciudad del Vaticano adelantó que por el momento no se vacunará a los menores de 18 años porque “aún no se han realizado estudios que incluyan a este grupo de edad”. También se aclaró que “para las personas alérgicas siempre es aconsejable una evaluación médica antes de someterse a cualquier tipo de vacunación”.

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“Una opción ética”

En una entrevista a la televisión italiana el fin de semana pasado, Francisco había confirmado que se anotaría en la lista para ser inmunizado y lo había considerado “una opción ética”.
“No sé por qué alguien dice: No, la vacuna es peligrosa. Pero si los médicos te la presentan como algo que puede ser bueno, que no tiene peligros especiales, ¿por qué no tomarlo?”, expresó el Santo Padre.

“Hay una negación suicida que no puedo explicar, pero hoy hay que vacunarse”, sostuvo durante el reportaje.

A fines del año pasado, en un mensaje por la Navidad, Francisco había pedido que las vacunas contra el coronavirus “estén a disposición de todos”.

“Hoy, en este tiempo de oscuridad e incertezas por la pandemia, aparecen diversas luces de esperanza, como el descubrimiento de las vacunas, pero para que puedan iluminar al mundo entero deben estar a disposición de todos”, planteó el mensaje que dirigió desde el Aula de las Bendiciones del Vaticano.

A su vez, a través de un comunicado, desde la Santa Sede consideraron que rechazar la vacuna contra la Covid-19 “podría aumentar gravemente los riesgos para la salud pública”. Además, pidieron que las campañas de vacunación se hagan “dando prioridad a los que más lo necesitan”.

En las últimas horas, el secretario personal del papa emérito Benedicto XVI, Georg Gainswein, informó que Joseph Ratzinger, de 93 años, se dará la vacuna “cuando esté disponible”.

Antecedentes

La semana pasada, Fabrizio ­Soccorsi, médico personal de Francisco, falleció tras contraer coronavirus. El profesional, de 78 años, había ingresado en el hospital Agostino Gemelli de Roma el 26 de diciembre por una patología oncológica (cáncer), pero la causa de muerte se debió a la complicación de una pulmonía provocada por la Covid-19.

En las últimas semanas también contrajeron la enfermedad tres cardenales cercanos al Papa: el limosnero Konrad Krajewski, el presidente de la gobernación vaticana, Giuseppe Bertello, y el italiano Matteo Zuppi, por lo que Francisco debió someterse a un hisopado en diciembre.