El mandatario reveló que hay posibilidades de una reunión en Miami, tras las conversaciones en Abu Dabi. Moscú intensificó los ataques contra la infraestructura energética ucraniana.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, manifestó ayer que Estados Unidos quiere que la guerra entre Ucrania y Rusia termine de aquí a junio y propuso albergar conversaciones entre ambas partes la próxima semana.
“Los estadounidenses proponen a las partes poner fin a la guerra a principios de este verano y probablemente presionarán a las partes precisamente de acuerdo con este calendario (...) Y dicen que quieren hacerlo todo antes de junio. Y que harán todo lo posible para poner fin a la guerra. Y quieren un calendario claro de todos los acontecimientos”, explicó Zelenski.
El mandatario añadió que EE. UU. propuso celebrar la próxima ronda de conversaciones trilaterales la semana que viene por primera vez en su país, probablemente en Miami, confirmando la participación de Ucrania.
La administración del presidente estadounidense, Donald Trump, ha estado presionando a Moscú y Kiev para que pongan fin al conflicto de casi cuatro años, mediando recientemente en las conversaciones entre ambas partes en Abu Dabi. Sin embargo, hasta el momento no se ha logrado un acuerdo en cuanto a la cuestión territorial.
Rusia, que ocupa alrededor del 20% de Ucrania, presiona para obtener el control total de la región oriental de Donetsk, pero Ucrania afirma que no firmará un acuerdo que no disuada a Rusia de una nueva invasión.
“Las cuestiones difíciles siguieron siendo difíciles. Ucrania confirmó una vez más sus posiciones sobre la cuestión de Donbás. 'Nos mantenemos donde estamos' es el modelo más justo y fiable para un alto el fuego hoy en día, en nuestra opinión”, dijo Zelenski. Reiteró que los temas más desafiantes se reservarían para una reunión trilateral entre los líderes.
Zelenski sugirió que la urgencia de Washington está vinculada a su agenda interna, especialmente a las elecciones legislativas de noviembre, que podrían modificar el equilibrio de poder en el gobierno estadounidense. “Entendemos que los asuntos internos de Estados Unidos tendrán impacto”, afirmó.
Mientras continúan los contactos diplomáticos, Moscú intensificó los ataques contra la infraestructura energética ucraniana.
“Los criminales rusos llevaron a cabo otro ataque masivo contra instalaciones energéticas de Ucrania”, escribió el ministro de Energía ucraniano, Denys Shmyhal, en Telegram.
Según las autoridades, fueron atacadas subestaciones, líneas de alta tensión y plantas de generación, lo que incrementó de manera significativa el déficit eléctrico del país. Ucrania solicitó suministro de emergencia a Polonia para mitigar la crisis.