Alerta por la cantidad de jubilados que ajustan en comida

En medio del ajuste previsional, el 42% de jubilados inquilinos come una o dos veces por día para poder pagar el alquiler.

Un organismo abocado a los adultos mayores señaló que “las personas mayores en Argentina sufren una triple crisis: alimentaria, sanitaria y habitacional”. Para proveerse su subsistencia, terminan trabajando hasta que su salud se lo permite, o pidiendo por subsidios, comida, medicamentos.

Según estimó la Defensoría de la Tercera de Edad de la Ciudad de Buenos Aires, los ingresos no alcanzan para cubrir una canasta básica que, para jubilados, se ubicó en abril en $1.824.682. Esta cifra es cuatro veces más que un haber mínimo que alcanza los $450.319. Cabe destacar que de los más de 6 millones de jubilaciones y pensiones, aproximadamente el 64% recibe la jubilación mínima.

El problema habitacional

En materia de acceso a la vivienda, los resultados de la última Encuesta Nacional Inquilina expusieron que el 42% de los jubilados realiza solo 1 o 2 comidas por día. En un marco donde el 86% destina el 40% o más de su haber al alquiler, al menos 7 de cada 10 debió recortar alimentos.

Otro de los datos que arrojó el relevamiento es que en el país hay cerca de 400.000 adultos mayores (en torno al 7% de la población adulta mayor total) que dependen de poder pagar un alquiler para tener un techo donde vivir. Esta cifra representa el doble que hace 20 años atrás.

Este fenómeno de la inquilinización en la tercera edad afecta directamente las necesidades habitacionales y económicas de este sector social. Según el Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (CESO) los jubilados que cobran el haber mínimo deben gastar el 80% del mismo en alquiler un departamento monoambiente medio, sin incluir expensas ni servicios.

Salir a trabajar

“Esta verdadera iatrogenia social lleva a que aquellos que trabajaron toda una vida, que aportaron al Estado argentino, que conformaron familias y educaron hijos, hoy se tengan que encontrar siendo explotados laboralmente”, alertó Eugenio Semino, defensor de la Tercera Edad.

Al respecto, el Indicador de Desempleo Encubierto, desarrollado por el Instituto Argentina Grande (IAG) amplió la medición tradicional del Indec, al incluir a personas con mínima o nula carga horaria que se encuentran en empleos altamente precarios y que buscan activamente trabajar más. Según esta nueva medición, el desempleo encubierto asciende al 15,3%, más del doble de la tasa oficial (7,5%).

En el segmento etario de mayores de 66 años, este guarismo creció 34,1% en un año y la cifra se duplicó respecto al tercer trimestre del 2023.

El ajuste de Milei

Desde la asunción del gobierno libertario, las jubilaciones perdieron el 24% del poder de compra (los que cobran la mínima perdieron 29%). Esto implicó una pérdida acumulada cercana a los 5,4 millones de pesos por cada jubilado desde entonces, según un estudio del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE).

Asimismo, MATE indicó que, desde que comenzó “ahorró fiscal” celebrado por el oficialismo (un total de 116 billones de pesos), los mayores recortes se dieron en obra pública (-28,8 billones) y a los jubilados (-19,1 billones).

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