La inflación se acelera con nuevas subas en productos básicos

Los nuevos aumentos en alimentos, limpieza y bebidas profundizan la crisis del consumo y tensan la economía.

El panorama económico volvió a mostrar señales de inestabilidad con un nuevo ajuste en las listas de precios. En supermercados y mayoristas se registraron incrementos que alcanzan hasta el 12% en productos de consumo masivo, que incluyen alimentos, bebidas y artículos de limpieza

Los relevamientos indican que los aumentos se concentran en productos de uso cotidiano. Jabones y artículos de higiene registraron alzas de hasta 12%, mientras que el azúcar y los edulcorantes subieron cerca del 9%. Las yerbas mostraron incrementos de entre 7% y 9%. También se verificaron ajustes en lácteos y harinas, insumos esenciales de la mesa diaria.

El encarecimiento de los combustibles, con un alza acumulada del 20% desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, aparece como uno de los motores principales de la escalada. El impacto en la logística se traslada de manera inmediata a los precios finales, afectando especialmente a panificados, lácteos y carnes, pilares del consumo cotidiano.

Frutas y verduras: el golpe más visible

El salto más pronunciado se observa en los alimentos frescos. En el Mercado Central se registraron aumentos de hasta 40% en frutas y de hasta 70% en verduras en apenas semanas. La papa y la cebolla superaron el 50%, mientras el tomate ronda el 40%. Estos bienes básicos amplifican el efecto regresivo de la inflación.

A la presión de la logística se suma el encarecimiento de insumos productivos. La suba de fertilizantes utilizados en cultivos como el trigo, repercute directamente en derivados como harinas y panificados. Los fletes también se encarecieron un 8,4% en pesos y hasta 12% en dólares, lo que impacta en toda la cadena de distribución.

Consumo retraído y reclamos empresariales

Los supermercados reconocen que el margen para absorber incrementos es cada vez más reducido y que la pérdida de poder adquisitivo se refleja en una mayor búsqueda de segundas marcas, en la caída de la compra de productos no esenciales y en la disminución del volumen general de ventas, incluso en alimentos básicos.

Ante este panorama, las cámaras empresarias insisten en la necesidad de medidas que reactiven la demanda. La ausencia de respuestas concretas por parte del Gobierno refuerza la percepción de fragilidad en la economía y proyecta un escenario de tensiones crecientes para los próximos meses.

Noticias Relacionadas