Cae el empleo en ciencia por primera vez en 20 años
La inversión privada en investigación y desarrollo va en retroceso en el país y repercute en menos puestos de trabajo.
Durante el año pasado, el empleo registrado en Investigación y Desarrollo (I+D) cayó 3,1%. Así lo destacó un informe elaborado por el Grupo Economía, Política, Ciencia (EPC) del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (Ciicti). En el análisis, EPC cruzó datos del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE), la Encuesta sobre I+D del Sector Empresario Argentino (ESID) y el balance cambiario del Banco Central.
De acuerdo con el documento difundido, es la primera retracción del sector en veinte años, desde la crisis de 2002. Entre 2019 y 2023, la nómina había crecido un 36,5%, empujado por la demanda de perfiles técnicos y el auge del sector de software y servicios informáticos. Es impulso se interrumpió en el segundo cuatrimestre del 2024 y en 2025 se revirtió negativamente.
Otro de los datos que resaltó el trabajo es que el empleo del sector I+D, que en 2003 representaba el 10% del total del sector informático ampliado, ahora equivale a apenas el 6,5%. Esto significa una señal de que el crecimiento del empleo tecnológico en general es cada vez más “extensivo” y menos volcado a la investigación propiamente dicha, según afirmaron los autores del documento.
Baja inversión
El documento ofrece un diagnóstico sobre el estado del ecosistema de innovación local y lo compara con otros países. En Argentina, las empresas privadas invierten apenas el 0,14% del PBI en I+D. De acuerdo con el EPC, esta cifra es la doceava parte del promedio de los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (1,75% del PBI).
En el mismo año, Israel destinó 6,3% de su PBI a I+D y Corea del Sur 5,3%. En este camino, el informe resaltó que en 1998 China invertía tres veces más que hoy la Argentina en I+D privada. Actualmente la brecha es quince veces más.
Por el lado de Estados Unidos, el sector privado aporta el 78% de un gasto total en I+D del 3,45% del PBI, es decir, cerca de 2,7 puntos porcentuales de la inversión en esta área. Japón y Corea presentan patrones similares o superiores.
Incluso, dentro de América latina, Argentina queda rezagada: Brasil destina el 1,15% del PBI al conjunto de su sistema de I+D, con una participación privada que duplica a la argentina.
Más datos
Por otra parte, la inversión privada en I+D también presenta la característica de estar altamente concentrada. Según la última ESID, el 10% de las empresas realiza el 87,2% del gasto, y apenas diez firmas explican casi la mitad (el 47%) de la inversión total privada en I+D del país. Asimismo, tres sectores (farmacéutica, servicios de I+D y software) concentran tres cuartas partes del financiamiento.
En cuanto a los salarios en I+D, acumulan una pérdida de 4,6 puntos reales desde diciembre de 2015, y en diciembre de 2025 se encuentran 2,5 puntos por debajo del valor de noviembre de 2023.
