El Gobierno profundiza el ajuste en el INTA

El Consejo Directivo del organismo aprobó el cierre de 14 agencias de extensión rural, ampliando el ajuste institucional.

El plan de ajuste en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) sumó un nuevo capítulo con la aprobación del cierre de 14 agencias de extensión rural en Buenos Aires y Córdoba. La decisión, adoptada por el Consejo Directivo del organismo, marca un avance significativo en la hoja de ruta diseñada por la conducción actual.

La medida fue votada en el último encuentro del cuerpo de gobernanza, que reúne a representantes de entidades del agro, universidades y el Gobierno nacional. Allí se resolvió suprimir de la estructura organizativa distintas Agencias de Extensión Rural (AER) pertenecientes a los centros regionales Buenos Aires Norte, Buenos Aires Sur y Córdoba. Con esta decisión, el total de agencias eliminadas asciende a 24.

Cabe mencionar que la reducción forma parte de la denominada “propuesta integral de Adecuación y Fortalecimiento de los Recursos Humanos en INTA”. Según ese plan, el objetivo final es disminuir de 299 a 252 las agencias en todo el país, lo que implica la eliminación de 48 sedes.

Reorganización institucional

La estrategia impulsada por la presidencia del organismo, a cargo de Nicolás Bronzovich, se alinea con la orientación general del Gobierno nacional. Entre sus ejes principales figuran la reducción de la extensión territorial tradicional, la venta de activos y la reorganización interna. En ese marco, el proyecto contempla la venta de más de 42.000 hectáreas de campos experimentales, la unificación de centros regionales y la eliminación de líneas de trabajo. Parte de ese proceso ya comenzó con la disolución del INTA AMBA, una de las estructuras más grandes del organismo.

El relanzamiento del ajuste se produce tras un 2025 marcado por tensiones, cuando los intentos de modificar la gobernanza del INTA enfrentaron resistencias tanto en el Congreso como en la Justicia. Sin embargo, los recientes cambios impulsados por el Ejecutivo en la composición del Consejo Directivo, allanaron el camino para la aprobación de las nuevas medidas.

Impacto y resistencias

Aunque el número de integrantes del órgano se mantuvo, varias de sus sillas fueron ocupadas por nuevos representantes, en reemplazo de perfiles que se habían mostrado críticos al plan de recorte. Ese reordenamiento interno permitió destrabar decisiones que hasta ahora no habían logrado consenso.

El impacto del cierre de las agencias se percibe con fuerza en los territorios rurales, donde la presencia del INTA ha sido históricamente clave para la transferencia de conocimiento técnico y el acompañamiento a pequeños y medianos productores. La retracción de la estructura territorial plantea interrogantes sobre la continuidad de programas de asistencia y la capacidad de respuesta frente a las demandas locales.

Cabe señalar que la medida se inscribe en un contexto de ajuste más amplio que afecta a distintos organismos públicos, y que redefine el alcance de las políticas de desarrollo rural. Para las comunidades afectadas, el cierre de las agencias representa una pérdida de acceso directo a asesoramiento y recursos, mientras que para el Gobierno nacional constituye un paso más en la consolidación de su estrategia de reducción del gasto y reorganización institucional.

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