La industria textil profundiza su retroceso

El sector alertó por la caída de producción, cierre de empresas y avance de importaciones en el mercado local.

La industria textil continúa mostrando señales de deterioro. Según un informe de la Fundación Pro Tejer, la producción del sector cayó 23,3% en marzo respecto del mismo mes de 2024. Si la comparación se realiza con 2023, el retroceso alcanza el 31,3%.

La contracción también se refleja en el uso de la capacidad instalada. Durante marzo, las plantas textiles operaron apenas al 40,2% de su potencial productivo y, en el primer trimestre, siete de cada diez máquinas permanecieron inactivas. El empleo aparece como otro de los indicadores más afectados: desde diciembre de 2023 se perdieron 22.156 puestos asalariados privados, una caída del 18% que constituye la más pronunciada entre todas las ramas de la economía.

Por otra parte, el informe advierte que en dos años cerraron 803 establecimientos productivos. Al mismo tiempo, mientras disminuyen las importaciones de insumos destinados a la producción local, crecen las compras de productos terminados. En el primer cuatrimestre, las importaciones de indumentaria aumentaron 79% en volumen y las de confecciones 55%.

A este escenario se suma una fuerte retracción de las inversiones. La importación de bienes de capital destinados a modernización tecnológica cayó 43% respecto de 2024 y 65% frente a 2023.

Frente a este panorama, Pro Tejer reclamó medidas para mejorar la competitividad, aliviar la carga fiscal y facilitar el acceso al financiamiento. La entidad advirtió que la continuidad de estas tendencias podría provocar una pérdida permanente de capacidades productivas, empresas y empleo especializado en toda la cadena textil.

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