Mayo llegó con fuertes aumentos en servicios esenciales
El inicio del quinto mes del año trajo subas en combustibles, gas, agua, transporte y salud privada, agravando el deterioro de los ingresos.
El comienzo de mayo trajo una nueva ronda de aumentos en servicios básicos que refuerzan la presión sobre el bolsillo de los argentinos. En un contexto donde las proyecciones privadas estiman que la inflación de abril rondó el 2,6%, el quinto mes del año se presenta cargado de ajustes que impactan en rubros sensibles.
El decreto 302/2026, publicado en el Boletín Oficial, habilitó un incremento en los impuestos a los combustibles que encarece nafta y gasoil en un promedio de 0,5%. Aunque las petroleras mantendrán los precios hasta el 15 de mayo sin variaciones ligadas al petróleo, se espera que el traslado de la carga impositiva llegue pronto a los surtidores.
En el gas natural, el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) autorizó un aumento de 5,6% en promedio, justo en el inicio de la temporada fría. En paralelo, AySA aplicará un esquema de subas del 3% mensual hasta agosto, llevando la tarifa promedio de agua y cloacas a casi $30.000, sin contar impuestos ni tasas adicionales.
Transporte y salud en alza
El transporte público, clave en el Índice de Precios al Consumidor, también se encarece. Los colectivos de jurisdicción nacional mantendrán sus tarifas, pero las líneas que circulan exclusivamente en la provincia de Buenos Aires o en la Ciudad tendrán un alza de 5,4%. El subte porteño y los peajes de las autopistas replicarán esa misma cifra, consolidando un esquema de indexación que combina inflación más dos puntos adicionales.
Por otra parte, las prepagas confirmaron un ajuste superior al 3% en sus planes de salud, mientras que los alquileres regidos por el Índice para Contratos de Locación enfrentarán subas cercanas al 33,3%. A esto se suma la decisión del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires de aplicar un incremento del 28% en la Verificación Técnica Vehicular, que ya roza los $100.000 para automóviles.
Un escenario de mayor desigualdad
El impacto de estos aumentos se da en un contexto de ingresos deteriorados y consumo en caída. Cada ajuste se aleja de la capacidad de los hogares para sostenerlo.
De esta manera, mayo se convierte en otro capítulo de un modelo que expone a toda la población a un escenario de mayor vulnerabilidad, donde cada aumento se traduce en menos derechos y más exclusión.
