Los trabajadores rechazan la reforma laboral
El paro general de la CGT se sintió en la calle y hubo marchas en los principales puntos del país en rechazo al proyecto. También se vivió una nueva represión en el Congreso.
Trabajadores de la planta de San Fernando se movilizaron este jueves con bloqueos en la Panamericana. El cierre y los 920 despidos reavivan el debate sobre empleo, importaciones y demanda interna.
20/02/2026 - 00:00hs
La jornada de este jueves estuvo marcada por la movilización de los trabajadores de Fate, quienes llevaron su reclamo a la Autopista Panamericana, a la altura del Ramal Tigre. En un contexto de alta visibilidad pública, la manifestación incluyó cortes parciales y momentos de tensión con las fuerzas federales. Tras negociaciones con Gendarmería Nacional, los operarios habilitaron uno de los carriles, mientras el tránsito era desviado por arterias alternativas. La protesta se dio en simultáneo con otras concentraciones, como las registradas en el Puente Pueyrredón y el Acceso Oeste, en una mañana atravesada por el paro general.
El reclamo tuvo como eje el cierre definitivo de la histórica fabricante de neumáticos y el despido de 920 empleados. Durante la protesta, algunos trabajadores expresaron su situación personal y cuestionaron la forma en que se comunicaron las cesantías. La conflictividad se trasladó también a las inmediaciones de la planta de Virreyes, donde permanecen operarios y familiares. Si bien la Justicia ordenó el desalojo del predio, la medida no se ejecutó de inmediato por razones operativas y de seguridad, en un escenario de sensibilidad social.
El cierre de la planta se inscribe en un cuadro más amplio de dificultades para la industria del neumático. La empresa, propiedad de la familia Madanes Quintanilla, argumentó que la decisión responde a cambios en las condiciones de mercado, la apertura comercial y la caída de la demanda local. En su comunicado oficial, la firma destacó su trayectoria industrial y su liderazgo en la producción de neumáticos radiales, aunque admitió la necesidad de reformular su estrategia frente a un entorno adverso.
Los antecedentes del sector muestran un historial de tensiones. En los últimos años, Fate y otras compañías atravesaron conflictos gremiales que impactaron en la producción. A ello se sumaron restricciones para importar insumos, variaciones en los costos y un mercado interno que perdió dinamismo. El resultado fue un deterioro progresivo de la actividad, con efectos directos en el empleo y en la estructura productiva.
Un informe de la consultora PxQ advirtió que entre 2023 y 2025 el aumento de importaciones estuvo acompañado por una baja de precios y una contracción significativa de los puestos de trabajo. Según ese relevamiento, el sector perdió casi la mitad de sus empleos en ese período. La mayor disponibilidad de neumáticos importados, combinada con una demanda interna débil, configuró un escenario de sobreoferta y presión sobre la producción local.
En términos económicos, la reducción de precios no logró compensar el impacto social derivado de la pérdida de empleo. La contracción de la masa salarial y la caída del consumo aparecen como variables críticas en un mercado que aún no recupera niveles previos.
Mientras tanto, el conflicto permanece abierto. Los trabajadores sostienen las protestas y reclaman respuestas que atenúen el impacto de los despidos. En paralelo, el episodio reaviva la discusión sobre las condiciones de la industria nacional y la evolución del empleo en un contexto de transformación económica.