Femicidio del basural: el implicado, más comprometido

El exmilitar acusado de haber asesinado a golpes a una joven fue imputado con prisión preventiva. En su casa se hallaron importantes elementos de valor para la causa.

Trama Urbana

23/01/2026 - 00:00hs

Felipe Sosa, el exmilitar de 51 años detenido por el crimen de Érika Álvarez, la joven hallada asesinada en un basural en Tucumán, fue imputado con prisión preventiva en una audiencia que se realizó luego de que el acusado fuese trasladado desde Buenos Aires, lugar donde se lo capturó, hasta la provincia en la que concretó el brutal femicidio.

El juez Bernardo L´Erario confirmó que este miércoles Sosa fue imputado y se le dictó seis meses de prisión preventiva en el marco del gravísimo suceso. En la audiencia, el fiscal Carlos Picón expuso detalles escabrosos de la autopsia y del caso que conmueve a la provincia.

Sobre el asesinato, el fiscal señaló que la última conexión activa de la víctima fue en Yerba Buena, en un lugar donde ella y Sosa solían frecuentar.

A su vez, Picón dio a conocer datos estremecedores del resultado final de la autopsia, que permitió constatar que la muerte se produjo por un traumatismo cráneo facial y cervical, producto de golpes directos y precisos en zonas vitales, lo que además provocó una luxación temporomandibular.

Asimismo, sobre cómo se halló el cuerpo de la joven en un basural de la zona del barrio Manantial Sur, el fiscal sumó que Sosa colocó el cadáver en tres bolsas, las encintó y luego las ajustó con una soga, para luego trasladarlo al descampado.

Hermano en Pilar

Luego de ese operativo, el exmilitar huyó hasta Pilar, en la provincia de Buenos Aires, donde vivía un hermano. Tras la investigación, el pasado 16 de enero fue detenido y trasladado a Tucumán en un procedimiento especial.Actualmente se encuentra alojado en la Unidad número 6 del Complejo Penitenciario Benjamín Paz, la cual es específica para personas que pertenecieron a fuerzas policiales o federales y que tienen vinculación directa con los hechos que se les imputan.

Ente las diferentes evidencias que recaen sobre el sospechoso, en su domicilio, durante un allanamiento se hallaron “seis trozos de cinta adhesiva de color negro” adheridos a una barra de dominadas. El cuerpo de la víctima fue hallado con cuatro ataduras en su cuello, similares a esas sogas.

La relación entre la víctima y el victimario llevaba un tiempo. Fue la propia hermana de Érika, Mayra, quien logró acceder a una cuenta secundaria de la joven y rastrear la ubicación de su dispositivo móvil. La señal impactaba en Yerba Buena, cerca de las casas que alquilaba Sosa. Milena Alvarez, otra de las hermanas, señaló a la Justicia que Erika había pedido en varias ocasiones autos de aplicación que quedaron registrados en viajes a ese lugar como destino.

Noticias Relacionadas