Acusado de un crimen, cayó con un arsenal en su casa de Ponsati
El implicado permaneció más de un mes prófugo y fue capturado una vez que regresó a su domicilio. La víctima recibió un tiro en la cabeza al quedar en medio de un enfrentamiento.
Un comercio de Tolosa fue víctima de dos ladrones, que se llevaron todo. Una de las víctimas terminó con un cuadro de nervios e hipotensión.
24/01/2026 - 00:00hs
Mientras la ciudad de La Plata sigue conmocionada por un nuevo episodio que mancha la reputación de la policía local, en las últimas horas se produjo un nuevo suceso delictivo que puso en peligro la vida de las víctimas, y que hasta el cierre de la presente edición permanecía impune ya que los autores no habían sido localizados.
Desde la fuerza le contaron a este multimedio que el nuevo incidente de extrema inseguridad en las calles de nuestra ciudad tuvo lugar durante la noche del jueves en un local de venta de empanadas emplazado en las avenidas 7 y 520, de Tolosa. Hasta allí llegaron, armados, un hombre y una mujer y, apuntando a los presentes, no tardaron en exponer sus verdaderas intenciones. Las del robo.
Las víctimas, lejos de resistirse, obedecieron las órdenes y entregaron todo el dinero de la caja registradora (cuyo monto no trascendió) y también otros elementos de valor. Con el botín en sus manos, la pareja de cacos resolvió escapar y, según los testigos, lo hicieron a pie.
¿Y la Policía?
Consumado el ataque, los damnificados se comunicaron con el servicio de emergencias 911 y tiempo después (cerca de la medianoche, ya mucho después del suceso, según el dueño del local) se hicieron presentes agentes de la comisaria Undécima, con jurisdicción en la zona. Pese al operativo cerrojo que implementaron por el lugar, no lograron dar con los implicados, por los que ni siquiera fueron identificados.
Ante esto, se analizan y estudian cámaras de seguridad, tanto públicas como privadas, con el fin de poder localizar a los maleantes.
Si bien no hubo que lamentar heridos, se detalló que una empleada sufrió una crisis de nervios y un cuadro de hipotensión (baja presión), y también dijeron que los implicados se mostraron en todo momento muy agresivos y hasta destrozaron el equipamiento informático del sitio, con el fin de no dejar rastros suyos.
Interviene la UFI en turno, bajo la carátula de “robo calificado”.