Con un doblete de Raphinha y otro de Lewandowski, el Blaugrana se quedó con el título en Arabia Saudita. Franco Mastantuono jugó los minutos finales.
En un verdadero partidazo, Barcelona le ganó 3-2 a Real Madrid y se quedó con la Supercopa de España, que se disputó en Arabia Saudita. El primer tiempo fue frenético, sobre todo en el cierre, que tuvo tres goles en los minutos de adición, algo que jamás había ocurrido en este clásico. Raphina por duplicado y Robert Lewandowski anotaron para el Culé mientras que Vinícius, con un tremendo golazo y una carambola de Gonzalo García marcaron para la Casablanca, que contó con 15 minutos en cancha de Franco Mastantuono. Así, el conjunto catalán se convirtió en el máximo ganador de este trofeo y alargó la sorpresiva racha de Hansi Flick en finales, quien jamás perdió una.
Ambos equipos ya sabían lo que era una definición así. Es la cuarta final al hilo de Supercopa en la que se enfrentaban (con esta, el Barsa se llevó tres, y el Real, una). Pero todas tuvieron un condimento diferente. En esta, después de que Raphinha convirtiera el 1-0 con un zurdazo cruzado, se dio algo increíble: hubieron ¡tres goles! en tiempo de descuento de la primera parte. Primero, Vinicius (figura del Madrid), vistiéndose de Cristiano Ronaldo y dándole vida al Madrid en un momento bravo; después, Lewandowski la picó con clase y puso el 2-1; pero antes del cierre del PT, Gonzalo García, de carambola, volvió a empatar.
Si bien el Real se fue al entretiempo en empate, no había hecho méritos para alcanzarlo. La táctica de Xabi Alonso denotó cierta intención de defenderse, mucho más de lo que intentó atacar (con reproches desde la tribuna en algunos cambios). Con Mbappé desde afuera (entró un rato), todo recayó en alguna genialidad de Vinicius o algún despiste de la defensa del Barsa, que no llegó. Mastantuono también sumó minutos pero apenas tuvo incidencia.
De todas formas, hasta poco antes del final, al deté del Madrid le estaban saliendo bien las cosas. Ahí volvió a aparecer Raphinha: la agarró de afuera del área, y con algo de fortuna (se resbaló y la pelota pegó en Asencio), puso el 3 a 2 final. Estalló todo el banco del Barcelona. Fue la frutilla del postre para el brasileño, que ya es una pieza más que clave para Hansi Flick. Igual, la Casablanca reaccionó y casi se lo empata: terminó con uno más por la roja a De Jong y tuvo dos claras (una de Carreras abajo del arco y un cabezazo de Asencio). Pero el Barsa fue más. Y por eso pudo festejar. ¡Salud!.