Muslera salvó a Estudiantes, Carrillo perdonó a Gimnasia y el clásico se quedó sin vencedores ni vendidos

Empataron 0 a 0 por la quinta fecha del Torneo Apertura y Gimnasia cortó una mala racha de partidos seguidos con derrota ante el eterno rival. En Estudiantes no entraron Gaich, Alario y Brian Rodríguez y el planteo táctico del segundo tiempo dejó una extraña sensación de que se podía dar un poco más.

El Clásico

16/02/2026 - 00:20hs

Gimnasia y Estudiantes empataron sin goles en el primer clásico del 2026 y de este modo sumaron puntos en el inicio del Torneo Apertura de Primera división.

En el contexto de un partido muy disputado, pero con los dos equipos asumiendo riesgos y buscando el arco contrario, el duelo terminó sin goles porque Muslera salvó a Estudiantes en tres ocasiones y Carrillo perdonó a Gimnasia en dos muy claras.

Como los relucientes trajes que brillan en una comparsa de carnaval en un febrero húmedo y pesado, el orden táctico prevaleció en los primeros minutos del partido. Ninguno se arriesgaba y nadie quería perder.

Enzo Martínez y González Pirez sobresalían en los dos equipos y edificaron una solvencia que no se rompería a lo largo del primer tiempo.

Gimnasia, a diferencia de lo que había pasado en el último clásico de diciembre, se animó mucho más.

Manuel Panaro le fue tomando la mano a Eric Meza y de a poquito el Lobo se fue soltando con el correr de los minutos.

Si no hubiese sido por Muslera, el Lobo se habría puesto arriba en el marcador antes de los 30 minutos, cuando le cerró el arco a Panaro en una definición cruzada y a Franco Torres con un rebote después de una jugada peligrosa por la derecha.

Estudiantes se mostraba más criterioso para generar espacios en la cancha, manejar la pelota a partir del traslado de Medina y el protagonismo que fue ganando Piovi en la mitad de la cancha.

Lo que Carrillo no aprovechó en el área de Gimnasia, Muslera lo resolvió y lo impidió en el área de Estudiantes.

En la mitad del primer tiempo se lesionó Neves y tubo que entrar Amondarain, quien se perdió un gol increíble abajo del arco luego de un centro que llegó desde la izquierda.

Estudiantes terminó siendo un poco más punzante porque logró imponer la verticalidad y el desequilibrio de Fabricio Pérez, quien comenzó jugando como puntero derecho y después se fue moviendo por todo el frente de ataque.

Gimnasia mostró otra actitud con Franco Torres peleando cuando perdía la pelota y buscando a Panaro o Marcelo Torres cuando la tenía.

Ignacio Fernández se recostó demasiado atrás y trató de imponer un ritmo muy lento para la intensidad que impone y demanda un clásico.

Nicolas Barros Schelotto no estuvo fino con la pelota y erró muchos pases y el Lobo sólo puso en apuros a Estudiantes cuando Panaro encaraba en diagonal desde la izquierda en dirección al área.

En la parte final se juntaron las dos “torres” de Gimnasia y cuando Franco recuperó una pelota perdida por Nacho Fernández, asistió a Marcelo que gambeteó en el área y definió cruzado, pero Muslera volvió a salvar a Estudiantes achicando con los pies y mandando la pelota al corner.

A diferencia de los últimos clásicos, el partido de ayer fue de ida y vuelta, con los dos equipos buscando espacios y jugando con mucha intensidad. Es por eso que el Lobo logró equiparar las acciones en comparación al partido del torneo pasado y el arquero de Estudiantes fue clave para evitar que su equipo termine perdiendo.

Con el correr de los minutos el Pincha volvió a recuperar el protagonismo y con el ingreso de Cetré se volvió a encontrar la sociedad con Carrillo. Pero éste último siguió errando goles increíbles, como el que tuvo en los últimos diez minutos cuando recibió un centro en el segundo palo y definió afuera casi con el arco de frente.

El Lobo mostró otra actitud y dejó en claro que está muy bien físicamente, ya que hasta el último minuto jugó de igual a igual, aunque con más imprecisiones para terminar las jugadas que Estudiantes.

Para el Pincha se cortó una racha de tres clásicos ganados de forma consecutiva en el último año y medio y ahora apuntará sus objetivos a seguir rearmando un equipo que todas las semanas pierde o vende a un jugador para saldar las deudas con Foster Gillet.

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