ciencia

Artemis II cruza la cara oculta de la Luna

Artemis II estableció la mayor distancia recorrida por una nave tripulada.

Artemis II se convirtió en la primera nave tripulada en más de 53 años en atravesar la región lunar invisible desde la Tierra, realizando observaciones directas y registrando imágenes de zonas nunca antes vistas por el ser humano. El sexto día de vuelo marcó el momento clave de la misión. La tripulación de Artemis II alcanzará el punto más cercano a la superficie lunar, a unos 6.500 kilómetros, mientras se encontrará también en el punto más alejado de la Tierra, a aproximadamente 402.000 kilómetros.

Este doble récord convierte a la tripulación de esta misión espacial como los seres humanos que han viajado más lejos de su planeta de origen, superando el registro de la misión Apolo 13. De acuerdo con los datos de la NASA, la distancia final dependerá del momento exacto del lanzamiento, lo que aporta un componente de incertidumbre científica y operativa.

La misión exige un intenso trabajo de preparación a bordo de la cápsula Orión. Antes de iniciar el sobrevuelo, los cuatro astronautas organizaron y ensayaron el uso de cámaras portátiles con lentes de 80-400 y de 14-24 milímetros, destinadas a capturar imágenes y videos de alta resolución en condiciones variables de luz. El espacio de la cabina, de cinco metros de diámetro —según describieron técnicos de la NASA—, obliga a la tripulación a coordinar movimientos y tareas para aprovechar al máximo las oportunidades de observación.

El comandante Reid Wiseman y sus compañeros dedicarán la mayor parte del día a registrar videos y fotografías de la superficie, con la Luna visible como una esfera del tamaño de una pelota de baloncesto desde la ventanilla de Orión. Las condiciones de iluminación en la superficie lunar variarán según el ángulo del Sol, que cambia aproximadamente un grado cada dos horas.

El momento más crítico de Artemis II se produjo durante los hasta 50 minutos en los que la nave permaneció fuera de contacto por radio con el centro de control. Este periodo sin comunicación directa sirvió como prueba fundamental para los sistemas de navegación y comunicación de la nave, un paso clave para la validación de tecnologías que serán esenciales en futuras misiones a la Luna y Marte.

Noticias Relacionadas