cultura
Cuando Martin Scorsese se fue de gira con Los Rollings Stones
Fue en el 2006, en el marco de una gira norteamericana del grupo, que quedaría reflejada en la película Shine a Light.
Shine a Light es una canción de Los Rollings Stones publicada en 1972 en el disco Exile on Main St.
Ese fue el título elegido por Martin Scorsese para la película que pretende asomarse a la trastienda de esa banda mítica que, tras los rostros apergaminados por los años supieron mantener vivo un espíritu juvenil a prueba de décadas.
Tres años antes, Martin Scorsese había hecho No Direction Home, un documental de cuatro horas que cuenta la historia musical de quien sería Premio Nobel de Literatura, Bob Dylan. Los primeros minutos de Shine a Light son la previa de un concierto registrada en tono de comedia. Scorsese y Jagger discuten sobre las características del show que está por suceder: la disposición del escenario, el orden de las canciones, el montaje on line a ser utilizado, las luces, las cámaras, etcétera, toda la discusión llevada a cabo a través del teléfono en línea abierta gira alrededor de la idea de puesta en escena de un show. El teatro, el Beacon Theatre de Nueva York, es pequeño, para un público selecto, y el presentador es Bill Clinton, ya que la función está organizada por una fundación presidida por él. Desde esos instantes iniciales que Hillary y Bill Clinton saludan a la banda en los camarines, el espectador constata que poco ha quedado de la épica rebelde de los años fundacionales de los Rollings.
Como Scorsese hiciera en The Last Waltz, la filmación del concierto de despedida del conjunto The Band, en Shine a Light todas las cámaras enfocan a los músicos, y el público aparece como fondo, al mismo nivel que los balcones o los focos de iluminación, un mero elemento decorativo. Hay muchas cámaras, todas manejadas por prestigiosos directores de fotografía, y todas giran alrededor de los Stones. Las imágenes muestran lo que los argentinos pudimos comprobar en los conciertos en River o en el Estadio Único: el milagro físico de que estos hombres cuyos documentos los delatan pertenecientes a la tercera edad, son capaces de transmitir una energía y vitalidad propia de veinteañeros.
La película muestra en plena acción a un grupo que suena inmejorablemente, y que con una larguísima historia detrás, es capaz de seguir disfrutando de lo que hace, y que la fortuna amasada no hizo que se volvieran demasiado viejos para el rock'n'roll, desgranando un éxito tras otro sin sentir ni causar cansancio.
El pasado de la banda es mostrado con material de archivo que trae a fragmentos momentos de la juventud de esos cuatro músicos a quienes el tiempo no deslustró sus ganas de seguir haciendo música y de moverse con una gracia dominan a la perfección.
Ya se habían hecho otros documentales sobre los Rollings Stones. Gimme Shelter, de 1970, dirigido por los Hermanos Maysles. Película en la que se ve a los integrantes del grupo, cantando Simpatía por el demonio, mientras observan el momento en que uno de sus espectadores, es acuchillado en pleno recital por los Hells Angels, la banda de motoqueros convocados al concierto para vigilar el acceso al escenario, ya que los Rolling no querían a la policía en su recital. Previa a esa película fue One plus One, de Jean Luc Godard , en la que muestra al grupo tanto en vivo como en estudio, enmarcándolos en los conflictos y revueltas que proliferaron en los años 60. Esta película muestra el proceso de construcción de una de las canciones más emblemáticas del grupo Syrnpathy for the Devíl , perteneciente al disco Let it Bleed (1969). La canción en la que Jagger anuncia “ Por favor, dejen que me presente/ soy un hombre de riquezas y buen gusto “ y confiesa haber robado " el alma y la fe de muchos hombres".
La película de Martin Scorsese - estrenada el 7 de febrero de 2008, en el Festival de Berlín-, es única. Logró mostrar en toda su potencia el espíritu Stone. Como si él fuera un Stone más. El hermano descarriado. El que se dedicó al cine.
