cultura
El otro Viñas
Su hermano David fue mucho más conocido por haber producida una obra más vasta, pero el pensamiento de Ismael Viñas sigue siendo provocador.
Catedrático de economía, escritor e integrante de una familia notoria, dirigió un periódico llamado “La semana”, donde se ocupó de temas que le costaron caro. La primera vez que fue preso tenía 7 años: habían detenido a su padre bajo la acusación de que estaba complotado en un golpe radical. Ismael había ido a comprar unos sombreros – aún vivía en el campo- y cuando salieron de su pueblo, a caballo, llegó la policía y lo detuvo. Su hermano más chico, que venía con ellos, se puso a llorar y preguntar por qué se llevaban a su padre, e Ismael comenzó a insultar a los policías. Lo cierto es que inmediatamente lo tuvieron preso durante varias horas hasta que su abuelo apareció en la comisaría para sacarlo.
Sus primeros años transcurrieron en Monte, un municipio cercano a Buenos Aires. Era un pueblo fantasma, al margen casi de la cosa moderna. Allí estaban casi todas las cosas tradicionales: disputas caudillistas y luchas entre políticos. La familia de su madre provenía de Odessa y, por parte de su padre, había una mezcla de españoles e italianos, ligada a las estancias de Rosas y los grandes latifundistas. Luego su vida se vio atravesada por las huelgas en la época del presidente Justo, el periódico estudiantil y la conscripción; todo mientras su familia trabajaba en la aduana y en el puerto.
Formada por jóvenes intelectuales en su mayoría provenientes de la revista Centro de Filosofía y Letras de la UBA, Contorno atraviesa hitos de la historia nacional que marcan los posicionamientos políticos de la intelectualidad. El período previo a la “Libertadora” era el hábitat de un frente único que hermanaba, contra Perón, a sectores heterogéneos e incluso tradicionalmente opuestos (desde la oligarquía más rancia hasta el PC argentino). La Universidad en la que los miembros de la revista participaban estaba marcada por el antiperonismo, pero el golpe de 1955 romperá ese frente único, y la revista puede contarse como una de las primeras expresiones que en dichos ámbitos señale la necesidad de diferenciarse.
“Resultó algo importante, que hizo que mucha gente nos rodeara y nos enlazó con el frondicismo, aunque teníamos poco que ver con él- le explicó Viñas al periodista Edgardo Krawiecki, a propósito de la revista-. Había opiniones muy diferentes en el seno de la redacción; algunos eran peronistas, otros simplemente antiimperialistas; nos peleábamos, pero coincidíamos en que nos cagábamos en todos los maestros del pensamiento argentino. Rescatábamos a Marechal, a Roberto Arlt ( a los que nadie les daba pelota) y los poníamos en su lugar”.
En base al fenómeno de antagonismos tan marcados dentro de un mismo movimiento, como ocurría dentro del peronismo, Viñas estaba convencido de que en los países dependientes, había puntos de contacto entre el nacionalismo y la izquierda, por cuanto el nacionalista era también antiimperialista; pero que, dentro del peronismo, existía una historia anterior muy compleja de diversos compuestos sociales que lo formaban (la clase obrera, gran parte de la capa media y una camada de intelectuales de derecha), y que todo ello provocó una gran confusión ideológica.
En ese sentido, Viñas criticó las izquierdas por no haber podido captar los matices intrincados del peronismo ni la potencia de las “fuerzas revolucionarias” que estaban en su base social. El peronismo es el hecho a descifrar, no para asimilarse a él, sino para avanzar en la constitución de un sujeto político de izquierda, que entendiera dónde estaba un proletariado concreto con capacidad de luchas contra la metrópoli. Entender el peronismo no es borrar sus límites. Significa, en cambio, captar “el irracionalismo radical del peronismo, ese irracionalismo que le permitió tentar la aventura de utilizar una situación y unas fuerzas revolucionarias para mantener una estructura conservadora”. La rama marxista de la nueva izquierda se reconoce perfectamente en esta definición enunciada por Ismael Viñas en 1959.
