cultura

Teresa Parodi: Hasta que amanezca

Nuevo disco de una juglar que permanentemente se renueva en la propuesta de mantenerse fuertemente erguida en sus raíces pero atenta a todo lo que nace.

Hasta que amanezca no es un disco más, es un disco que llega más lejos. Hay una urgencia de Teresa Parodi por dar cuenta de lo que vivimos pero sin sacrificar la dimensión literaria, logrando esa convergencia tan difícil entre claridad y profundidad que ya es una marca indeleble en su producción.

A la escritora Percy Shelley, en su exilio, se le ocurrió cubrir el cielo de Nápoles con globos llenos de proclamas que anunciaban la inevitable decadencia de todos los imperio, profetizando que en torno a esas colosales ruinas se extendería “la arena lisa y sola que en el principio era”. Las canciones de este disco son globos que contienen la certeza de que algún día terminarán los duros años de la espera.

El corazón de Teresa Parodi se abre en cada canción como una flor de innumerables pétalos. Como en todo jardín, cada quien se demora más respirando algunas flores. Es arbitrario elegir, pero no hacerlo es ingratitud. “Peregrino del bien” hace renacer de sus cenizas el optimismo por la condición humana. En tiempos en que parece que las luchas colectivas son restos de un sueño alumbrados por la luna sucia de los basurales, y la utopía, huellas polvorientas borradas por el viento; hay seres que van prójimos por la vida con los más solos y desheredados de la tierra. Paco Olveyra –el cura al que está dedicada la canción- , pertenece a esa estirpe. Hay que seguir peregrinando yupanquiamente tras un sueño lejano y bello, parece ser el subtexto de la canción.

Una vez que se la escucha, es difícil sustraerse al tarareo de “Te pienso en mí, me veo en vos”, dicho de la única manera en que se puede decir en estos tiempos: con los otros, coralmente. Para esta interpretación, Teresa se acompañó de la formidable murga uruguaya Doña Bastarda y de una talentosa rapera marplatense de 24 años–Shitstem- que le dan a la canción todo el empuje y la rebeldía que necesita.

Todo el disco está alentado por la voluntad de no perder la alegría, de no quedarnos bajo una triste lluvia resignada solitariando nuestra derrota. Por el contrario, insta a salir a la calle armados de vida hasta los dientes. A puro corazón, coraje y sueños, comienza diciendo la canción grabada junto a Julia Zenko –una voz hecha con la materia impalpable de los sueños- , que puede ser izada como himno nacido desde lo más hondo de las entrañas de una cantora que nunca se dejó tentar por el egoísmo der ser una voz apartada, sino que siente como propio cada grito de cada olvidado.

Cabe esperar que en la gira de presentación de este disco, se incluya el regreso de Teresa Parodi a nuestra ciudad. Su relación con el público platense, es larga y entrañable, no se agota en aplausos y selfies, sino que se evidencia en la aprendida devoción con que una voz multitudinaria acompaña cada una de sus canciones. Probablemente, varios de los temas que integran Hasta que amanezca, se incorporarán a la memoria popular, serán insumo para la voluntad de seguir militando , y tendrán el valor de un conjuro para no perder ese futuro que hoy solo podemos entrever con palabras. Canciones que nos rescatan de las tinieblas del desánimo y cobijan nuestra destartalada fe en un futuro que porfiadamente seguimos imaginando.

En tiempos de psicópatas que solo tienen cáscara de humanos, personajes atrabiliarios que se presentan como médicos pero solo recetan enfermedades, mercaderes que regresaron triunfalmente al templo para que la gallina de huevos de oro picotee hasta la muerte a la paloma de la paz. En tiempos en que la patria parece estar viviendo su hora más equivocada y la tristeza es un abismo que no acaba, el disco de Teresa Parodi es un aldabonazo de esperanza, una voz que parece venir de nuestra propia infancia para decirnos que el viejo cuento de la vida no ha terminado y los humillados y ofendidos tendrán una segunda oportunidad sobre la tierra.

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