Un informe detalló cómo la inteligencia estadounidense infiltró al régimen y coordinó la detención en Caracas.
La prensa de Estados Unidos reconstruyó el entramado de inteligencia que permitió la captura de Nicolás Maduro en Caracas. Según la investigación, la Agencia Central de Inteligencia fue el eje de un trabajo prolongado de infiltración, vigilancia y coordinación con fuerzas militares que culminó con el arresto del líder chavista.
De acuerdo con lo publicado por The New York Times, la CIA logró introducir una fuente dentro del círculo más cercano al mandatario, lo que permitió conocer con detalle sus rutinas y desplazamientos. Esa información se complementó con el uso de drones furtivos que monitoreaban de manera constante el territorio venezolano y con datos aportados por contactos internos en el aparato estatal.
Aunque no está claro cómo se reclutó a la fuente clave, exfuncionarios sugieren que la recompensa de 50 millones de dólares ofrecida por Washington pudo haber sido decisiva.
El informe también destaca que la operación refleja un giro en la política de seguridad estadounidense, con un fortalecimiento del rol de la CIA frente a otras agencias. La detención, sin embargo, se ejecutó como un operativo militar con características policiales, tras meses de planificación conjunta entre inteligencia y ejército.