El oficialismo apura los acuerdos para aprobar la reforma laboral
Con negociaciones contrarreloj y concesiones a gobernadores, el Gobierno busca lograr los apoyos necesarios para impulsar la reforma.
El Ejecutivo modificó el Plan Gas.Ar con un DNU que introduce un esquema de precios anualizados y cambios en los subsidios al consumo.
27/01/2026 - 00:00hs
El Gobierno oficializó un cambio sustancial en la política energética al redefinir el precio del gas y modificar el sistema de subsidios mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia 26 de 2026. La decisión, firmada por el presidente Javier Milei y todo el Gabinete, altera el Plan Gas.Ar y establece un esquema de Precio Anual Uniforme con el objetivo de evitar que las facturas se disparen durante los meses de mayor consumo. La medida se inscribe en la estrategia de unificación de subsidios iniciada en 2025 y se presenta como un intento de ordenar el esquema de beneficios, aunque deja interrogantes sobre su impacto real en los hogares.
El decreto señala que el nuevo sistema permitirá suavizar las subas estacionales sin modificar el costo total anual. En la práctica, el Estado podrá asumir parte del precio definido por la Autoridad de Aplicación, ajustado según la demanda. Ese diferencial será cubierto por el Tesoro o deducido de lo que el Estado aporte, lo que implica un compromiso fiscal que podría tensionar las cuentas públicas en un contexto de ajuste.
Cambios en el esquema de subsidios
La norma habilita a la Secretaría de Energía a determinar el valor del gas con asistencia del Enargas, incluso mediante instancias de participación ciudadana. Sin embargo, la letra chica deja abierta la posibilidad de que el monto asumido por el Estado sea inferior al precio de mercado, trasladando la diferencia a los usuarios. El discurso oficial plantea que el sistema protege a los sectores más vulnerables, pero la falta de precisiones sobre los criterios de focalización genera incertidumbre. Por otra parte, cabe mencionar que el mecanismo de cálculo se apoya en procesos técnicos que podrían resultar poco transparentes para el público general.
Impacto en las facturas y dudas sin respuestas
El Gobierno sostiene que la anualización del precio evitará saltos bruscos en invierno, cuando el consumo se dispara. No obstante, especialistas advierten que el esquema puede derivar en aumentos más altos en meses de menor demanda, diluyendo el beneficio. Además, el compromiso fiscal del Estado para cubrir diferenciales podría convertirse en una carga difícil de sostener. En definitiva, la medida busca dar previsibilidad pero abre un debate sobre la transparencia del cálculo y la verdadera capacidad de alivio en las boletas de gas.
La política energética se convierte así en un terreno de tensión entre la necesidad de garantizar acceso a un servicio esencial y la presión por reducir el gasto público. El Gobierno apuesta a que el nuevo esquema logre un equilibrio, pero la experiencia reciente muestra que los cambios en subsidios suelen golpear a los sectores más vulnerables. La falta de claridad sobre cómo se aplicará el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados y qué sectores quedarán efectivamente protegidos, alimenta la percepción de que la medida puede terminar siendo más un ajuste encubierto que una solución estructural.