El oficialismo apura los acuerdos para aprobar la reforma laboral
Con negociaciones contrarreloj y concesiones a gobernadores, el Gobierno busca lograr los apoyos necesarios para impulsar la reforma.
El gobierno de Javier Milei acelera negociaciones para aprobar la reforma laboral el 11 de febrero en el Senado. En esa línea, Patricia Bullrich y Diego Santilli encabezan las tratativas con gobernadores y bloques dialoguistas, en un escenario marcado por tensiones, advertencias y concesiones políticas.
Uno de los puntos más conflictivos en las negociaciones con los mandatarios provinciales es la reducción de las alícuotas del impuesto a las ganancias para las empresas, una medida que impacta de lleno en las arcas provinciales. Los gobernadores advierten que la rebaja del 35% al 31,5% provocará una pérdida estimada en más de 3 billones de pesos. Aunque el oficialismo promete compensaciones futuras, la iniciativa es leída como un nuevo traslado de recursos hacia el sector privado,
En paralelo, varios legisladores radicales mantienen reparos, no solo por el costo fiscal del proyecto sino también por las implicancias que podría tener en la estructura del mercado laboral. La resistencia interna, aunque menos visible que la pulseada con los gobernadores, agrega un nuevo frente de incertidumbre para el oficialismo.
Cabe señalar que LLA cuenta con 21 senadores propios y apuesta a sumar respaldos del PRO y de sectores de la UCR para alcanzar la mayoría. Con el acompañamiento de los gobernadores Gustavo Sáenz y Rolando Figueroa, el oficialismo llegaría a 33 votos, aunque todavía necesita al menos cuatro más. En ese marco, mientras el Gobierno acelera acuerdos, se multiplican las señales de que la reforma se apoya más en la presión y el intercambio de apoyos que en un consenso genuino sobre sus efectos sociales y económicos.
