El Gobierno busca un gran ahorro con la medición de la inflación
Según estudios privados, la inflación acumulada con la metodología actualizada sería 20 puntos arriba del dato del Indec. A Caputo le sirve para anclar salarios y jubilaciones.
Una de las grandes discusiones con la que inició el año es la medición de la inflación. Desde mediados del 2024, el Indec tiene lista una metodología actualizada que cambia la actual canasta de consumo elaborada en 2004 por otra de 2017/2018. Por presiones del Gobierno nacional, se postergó su lanzamiento a enero de 2026. Sin embargo, a días de estrenarse, el titular del organismo, Marco Lavagna, renunció, y Luis Caputo decidió no cambiar la medición.
Como consecuencia, el Indec perdió credibilidad: quedó expuesto que la actual canasta pondera en menor medida los servicios, deja afuera bienes y servicios como las plataformas de streaming, y contempla cosas que ya no se consumen como VHS o el diario en papel. Ante esto, mediciones privadas tomaron la canasta actualizada y aseguraron que de haberse aplicado desde mediados de 2024 la inflación sería mayor. De esta manera, el Estado reduce automáticamente la indexación de jubilaciones, salarios públicos, asignaciones sociales y títulos ajustados por CER. Un ahorro de miles de millones de pesos.
En este camino, como informó diario Hoy en su edición anterior, la disputa llegó a la Justicia con una denuncia contra el ministro de Economía.
Una mayor inflación
Según un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), si la inflación oficial acumulada desde la asunción de Milei (noviembre de 2023) es del 269,4%, con la canasta actualizada al 2017/2018 hubiera sido del 286,7%. Al respecto, el documento explicó que “la diferencia fuerte que se dio a comienzos del cambio de gestión, sobre todo producto del aumento abrupto de las tarifas de servicios públicos regulados por la quita de subsidios”.
En ese sentido, desde IAG consideraron que la intención de avanzar con la disminución de los subsidios energéticos en 2026 sea uno de los motivos que expliquen la decisión de suspender el cambio de la medición del Indec.
A esto se suma el cálculo de la consultora 1816: con la nueva canasta los servicios pasarían a tener un peso de alrededor de 45% versus el 33% que ponderaban hasta ahora.
“Con el avance en la quita de subsidios y la actualización de los precios mayoristas, las tarifas de luz y gas serán relevantes en la inflación de febrero”, agregaron desde Equilibra.
Un gran ahorro
La decisión de no haber cambiado antes la medición de la inflación impactó e impactará sobre salarios, jubilaciones, pensiones y asignaciones que ajustan de manera automática por el dato del Indec. Por ejemplo, la caída del salario real privado registrado entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 pasa de -1,2% a -7,7% con la actualización de canastas. En tanto, las jubilaciones y prestaciones hubieran tenido un mayor aumento, y conllevaría un mayor gasto del Ejecutivo.
De acuerdo a un informe de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia, “mantener la canasta de 2004 le permitiría al Gobierno Nacional ahorrarse casi 5 billones de pesos entre no aumentos de prestaciones sociales y títulos capitalizables por CER”. En el año esto representa casi 0,5% del PBI.
