ENTREVISTA EXCLUSIVA

“La pandemia empeoró lo que dejó el macrismo”

La ministra de Trabajo bonaerense, Mara Ruiz Malec, explicó que la pandemia solo empeoró la situación en que Vidal y Macri dejaron la Provincia. Además, indicó que no recibieron consultas desde el municipio para resolver la problemática laboral de La Plata.

La integrante más joven del gabinete provincial, la ministra Mara Ruiz Malec, recibió a diario Hoy en su despacho para hablar de paritarias en tiempo de pandemia. Fanática de Star Wars e hincha incondicional de Villa San Carlos, la funcionaria, que disfruta del fútbol tanto desde las tribunas como desde el césped, explicó que la situación actual no solo es producto de la pandemia, sino de los años de recesión sufridos por la Provincia en la gestión anterior.

—¿Cómo son las discusiones paritarias en tiempos de pandemia?
—Obviamente la discusión paritaria en la pandemia se hace mucho más complicada. Nosotros teníamos a principio de año una idea, que era empezar a recuperar lo que se había perdido en los últimos cuatro años y que el salario real creciera en los años de gestión del gobernador. Obviamente eso está atado a las posibilidades financieras de la Provincia, que con la pandemia se vieron muy reducidas. En ese contexto, la discusión salarial es compleja, porque seguimos con la idea de que los salarios no continúen perdiendo durante esta gestión y que recuperen en la medida que se pueda, pero eso quedó mucho más acotado en la pandemia.

—¿Cómo fue la negociación con los gremios?
—Tuvimos una buena discusión con todos los gremios, lo que hicimos fue atender con los recursos que teníamos las prioridades que pusieron sobre la mesa. En el sector estatal hubo una idea de intentar, por lo menos en los porcentajes y teniendo en cuenta los 4.000 que ya se habían dado, equiparar la inflación de lo que va del año y fortalecer a los salarios más bajos, que son los que hoy, además, probablemente no están pudiendo hacer ninguna actividad adicional y no tienen posibilidad, por el monto salarial, de llegar a fin de mes. Entonces, apuntalamos ahí.

—¿Hay que ver entonces cómo se reparten los recursos?
—Este tipo de decisiones, dónde ponemos más, dónde aguantamos un poquito, fue lo que nos permitió cerrar con estatales. Y, al mismo tiempo, atendiendo los pedidos de calidad, que fuera buena parte del aumento al básico, no hacer aumentos no remunerativos, y de alguna manera logramos contentar a todos.
Y en docentes algo similar, ellos pidieron un aumento que en promedio se acercara a la inflación, pero también apuntalar al maestro inicial de grado. Entonces, bueno, hay pocos recursos, nos sentamos y discutimos seriamente cómo distribuirlos, y con eso logramos buenos acuerdos.
Nos faltan algunos otros sectores que probablemente sean un poco más complejos y conflictivos, pero vamos a intentar hacer procedimientos similares, de diálogo y de acuerdo.

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—¿Qué planes tenía que hoy no se pueden llevar adelante?
—El Ministerio de Trabajo siguió funcionando durante toda la pandemia, y de hecho tuvo bastante protagonismo en todo lo que fueron protocolos para lugares de trabajo y Covid, los pusimos obligatorios en la Provincia. Fue uno de los primeros que lo hizo así porque era la ma­nera que teníamos nosotros de fiscalizar que se cumplan las condiciones de salud y seguridad en el trabajo, cuyos requisitos cambiaron. Cosas que antes no hacías si no eran necesarias y ahora, para cuidar la salud de los trabajadores, se volvieron necesarias, establecimos la obligatoriedad de los protocolos.
Seguimos atendiendo conflictos, porque obviamente los hubo, tanto colectivos como individuales. Seguimos llevando adelante la paritaria, tuvimos un impasse a mitad del año, pero al principio tuvimos que negociar con médicos y el sector de salud, que venía muy retrasado, y se acordó un aumento que yo creo que fue muy bueno. Después tuvimos que salir a repensar por completo ciertos sectores, como la formación profesional, que si bien uno puede hacer continuidad pedagógica y aula virtual, hay una parte que se hace en el taller, en el aula, no se puede aprender a soldar desde tu casa. Todo eso lo tuvimos que reprogramar, y en algunos casos, demorar.

—Las carteras de Trabajo de Provincia y Nación han sido el sostén de muchas fuentes laborales, ¿cómo reaccionará el sector cuando estos programas dejen de estar?
—Los programas fueron implementados porque lo que tuvimos no fue un problema de demanda, como ocurrió en el gobierno anterior, cuando los salarios reales cayeron y la gente no iba a comprar porque no tenía un mango o las tarifas habían aumentado un montón y los comercios subían los precios para trasladar costos, pero, como subían los precios, vendían menos. No fue eso, tuvimos un problema: no se podía circular, no se podía vender, y si no se vendía, no se podía producir. Este problema se va aliviando en la medida en que vamos habilitando nuevas actividades, entonces los puestos de trabajo que estaban interrumpidos se van ­recuperando. Nosotros creemos que, en la medida que las actividades reabran, tendría que haber una recuperación, no total pero bastante importante.
Las tasas de desempleo que tenía la Provincia cuando asumimos no nos conforman, venía­mos de tres años muy fuertes de recesión, con mucha destrucción de puestos de trabajo, incluso en el sector formal, que es donde más tarda en destruirse. La verdad que recuperar lo que perdimos en la pandemia, en el mejor de los casos, nos deja en el lugar donde estábamos antes, que no es un lugar que nos conforma, hay que seguir trabajando. Y además es probable que algunos puestos cueste recuperarlos, porque algunas actividades van a tardar más en volver. Lo que nos preocupa es el cierre de empresas que después es más difícil volver a abrir. Las líneas productivas de la Provincia para la pospandemia es incentivar mucho la obra pública y en particular viviendas, que genera mucho más trabajo que por ahí una ruta, y que además genera encadenamientos, porque para una casa necesitás plástico, ladrillo, cemento, y eso son muchos proveedores que a su vez les generás trabajo.

Los roces con el intendente de La Plata y la esperanza del puerto

—¿Cómo es su contacto con Julio Garro?
—Con Garro hemos hecho mayormente contacto por los conflictos de la Municipalidad con sus trabajadores, más que por la cuestión del empleo en general. Nosotros sí tenemos mucho diálogo con las centrales gremiales locales, hemos tenido varios encuentros para charlar sobre el funcionamiento del Ministerio de Trabajo con la CGT local. Hay mucha esperanza con la cuestión del puerto, que esperemos que pueda incrementar su actividad y traer bastantes cosas buenas para La Plata.
Hemos intervenido en varios conflictos que tienen que ver con emprendimientos gastronómicos. Es difícil, es un sector que claramente está muy golpeado. Les hemos ofrecido obviamente el programa Potenciar Trabajo, pero teníamos un punto de partida que no es nada bueno en general. Nosotros vamos a seguir trabajando para fortalecer el empleo, estamos abriendo el diálogo con la agencia territorial del Ministerio en La Plata, pero el intendente no se ha acercado particularmente a pedirnos herramientas o trabajar en conjunto. Si bien siempre dentro del buen diálogo, hemos tenido más choques que acercamientos.

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