Alertan por el deterioro de las rutas nacionales en la Provincia
Un informe advierte que la mitad de las rutas bonaerenses se encuentra en mal estado.
El Presidente argentino aceptó la invitación de integrar el Directorio de la Paz por Gaza, pero sus miembros deben otorgar un significativo aporte.
19/01/2026 - 00:14hs
Como bien informó diario Hoy en su edición anterior, Argentina fue invitada por Donald Trump a integrar el “Directorio de la Paz”. Se trata de una organización de países destinada a promover políticas de paz en zonas de conflicto, que empezará a actuar en la Franja de Gaza.
La noticia se conoció este sábado cuando Javier Milei le agradeció la invitación a su par estadounidense. “s un honor para nosotros acompañarlos en tamaña responsabilidad”, posteó el mandatario argentino en su cuenta de X. Sin embargo, un documento que acompañó esas invitaciones generó controversia: para convertirse en miembro permanente, los Estados deberían aportar u$s1.000 millones durante el primer año de vigencia del organismo.
La información surge de lo que sería el estatuto fundacional del Consejo, una versión preliminar obtenida y difundida por The Times of Israel, y luego replicada por Bloomberg y Reuters. El texto establece que la membresía ordinaria tendrá una duración máxima de tres años, aunque introduce una excepción clave para aquellos países que realicen “aportes extraordinarios” en efectivo.
Según el estatuto, la adhesión al Consejo estará restringida exclusivamente a Estados soberanos invitados por el presidente del organismo, función que recaería en Trump. Cada país miembro, además, estaría representado por su respectivo jefe de Estado.
En cuanto a su misión, el texto define al Consejo de la Paz como una “organización internacional destinada a promover la estabilidad, restablecer una gobernanza fiable y fomentar una paz duradera en regiones afectadas o amenazadas por conflictos”. En el preámbulo, se plantea la necesidad de “alejarse de enfoques e instituciones que con demasiada frecuencia han fracasado”.
El documento también establece que Trump será el presidente inaugural del Consejo y el representante de Estados Unidos dentro del organismo, con amplias facultades: podrá designar a los integrantes del Directorio Ejecutivo, vetar decisiones, remover Estados miembros e incluso disponer la disolución del Consejo. Las resoluciones se adoptarían por mayoría simple, aunque siempre requerirían la aprobación del presidente.