La Plata
Lunes 26 de junio de 2017
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“Me cansé de mi mujer y la maté”

Un hombre dijo esa frase al llamar al 911, doce horas después de haber apuñalado a su pareja. El hijo de ambos, de ocho años, fue testigo del hecho

Una mujer fue degollada en su casa delante de su hijo de ocho años y por el femicidio fue detenido su esposo y padre del niño. Doce horas después del crimen, el hombre se comunicó con el servicio de emergencias 911 para informar lo que había hecho, confesándolo también más tarde, ante los efectivos policiales que cubrieron la denuncia, señalaron ayer desde la fuerza. 

Por lo que refirieron los voceros, el hecho ocurrió cerca de las 19.30 del miércoles en una vivienda del partido bonaerense de Morón, donde vivía la víctima, una empleada administrativa identificada como Alejandra Marcela Polizzi (48), junto con su esposo, Gustavo Flores (38), y su hijo.

Por razones que se desconocen, el hombre comenzó a discutir con su mujer y, fuera de sí, extrajo una cuchilla de la cocina, con la que le asestó tres puñaladas en el cuerpo, una de ellas en el lado izquierdo del cuello, provocándole la muerte prácticamente en el acto. El cuerpo quedó en la habitación matrimonial.

Convivió con el cadáver

Qué pasó desde ese momento hasta el que homicida llamó al 911 es lo que los pesquisas intentan determinar, ya que entre ambas acciones transcurrieron 12 horas. “Convivió todo ese tiempo con el cadáver, al igual que el nene, que fue testigo del hecho”, indicaron. 

Finalmente, el sujeto se comunicó con los familiares de Polizzi y luego con la central de emergencias, a quien dijo: “Me cansé de mi mujer y la maté”. A continuación, aguardó por la llegada de los efectivos de la comisaría Tercera de Morón, a quienes también les confesó el crimen.

Ante esto, los uniformados ingresaron a la propiedad, vieron que estaba el niño sentado en un sillón y encontraron el cadáver de la mujer. En base al relato de testigos y de familiares, los investigadores determinaron que la pareja convivía desde hacía más de diez años y que tenían un hijo en común, el mismo que presenció el crimen de su madre.

Lo llamativo para los pesquisas es que todos los allegados a los involucrados relataron que nunca habían escuchado que hubiera problemas entre ellos y que no existieron episodios previos de violencia de género, denuncias policiales ni judiciales.

La fiscal de Violencia de Género del departamento judicial de Morón, Marcela D’asensao, acusará al imputado de “homicidio calificado por mediar violencia de género”.

En el lugar los peritos secuestraron el cuchillo de carnicero ensangrentado, utilizado para concretar el crimen, que fue entregado por el ahora detenido.