por daniel "profe" cordoba

La receta del Profesor para que Gimnasia salga campeón

Es un equipo que está armado, y que tiene varias fechas por delante para pelear el campeonato. No le debe dar bola a nadie y está a tiempo de cambiar de estilo, pero no de actitud. Los laterales juegan muy bien y tanto el arquero como uno de sus centrales son irremplazables.

Por Daniel “Profe” Córdoba

Algunas de mis frases de cabecera son: “Estar preparado siempre para aprovechar la oportunidad…”; “morir en el intento…”; “desde que hay excusas no hay culpables…”; o “no todo está mal cuando perdés, pero si no perdés mejor…”.

Gimnasia debe usarlas a todas. Si bien fue por culpa de propios o extraños, los del Bosque perdieron jugadores claves y se tardó en reflexionar que, al no estar ellos, se debía cambiar de estilo. Pero no se debía cambiar de identidad.

En el medio de la lucha por el campeonato, el equipo y Gorosito se pueden permitir cambiar de estilo por las virtudes diferentes de los integrantes del plantel: a los jugadores se les fueron alineando los planetas para que los últimos cinco partidos que jugó mal no solo no los perdiera, sino que hasta los ganara. Un penal; otro; un gol en contra; el VAR, etc. Todo eso hizo que fuera sumando de a tres o al menos de a un punto sin hacer grandes méritos.

Hoy por hoy el Lobo está a dos puntos del primer equipo de la tabla. ¿Qué tal? Que la cuenten como quieran (si habrán chusmeado pavadas de mi vida personal), y es por mérito propio y mediocridad ajena.

Gimnasia no tiene nada que ver con que Boca sea un “caos”; que River esté sin sumar de a tres; que Vélez esté con la Libertadores; que Racing sea inestable; que el Rojo de Avellaneda sea un “piringundín” directivo, o que San Lorenzo sea “celeste” y esté un día para el Norte y otro para el Este. O bien, que a Estudiantes le traigan muchos jugadores y no sepan qué hacer con ellos (tiene dos por puesto, cuatro centrodelanteros y eso a su director técnico lo complica por su close mind.

Entonces, ¿qué debe hacer el Lobizón? No darle bola nadie ni a nada. El grupo está fuerte. Tiene un arquero y un central de excepción (lo dije hace tres meses). Los laterales cumplen. El de la derecha te “mata” y el de la izquierda cumple (sea quien sea). Son una defensa que acorta hacia adelante y más que nada acorta hacia su área. Y es problemático hacerle gol.

Por fuera y delante del tres pongo a Melluso a jugar de lateral volante. Delante del 4 a otro corre caminos que viene haciendo dupla por centro campo.

Soldano, solo de cabeza de área

Cuando vuelva el expulsado Eric Ramírez, a Soldano por izquierda o derecha por la banda. Alemán suelto y el pelo blanco de punta con gran movilidad.

Molesto algo la salida de centrales rivales y cuando lateralicen los “cuelgo del ­alambrado”.

Yo si fuera Gorosito mando a presionar en el centro del campo y busco generar una explosiva a uno o dos toques. A partir de ahí ataco con seis y para la contra del rival espero con cuatro marcando y muy bien parados. Luego, solo dejar al libre albedrío lo que pase en otras canchas.

Mi mentalidad ganadora hace como si cada partido fuese final de un Mundial. Armado artesanal; “afinar cada cuerda del arpa” y poner hombres que saquen pecho desde el primer segundo de cada partido.

¿Lo hice? Sí. En el Deportivo Cuenca de Ecuador, y me fui por lealtad con directivos a tres fechas de campeonar. Y el equipo salió campeón por primera y única vez en la Serie A de Ecuador en el año 2004. Gimnasia también puede hacerlo.

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