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Crean un chip para curar heridas tres veces más rápido

El invento tiene el potencial para cambiarles la vida a personas con mala circulación sanguínea o con diabetes.

Un grupo de científicos de la Universidad de Freiburg, Alemania, desarrolló un biochip que usa electricidad para curar heridas hasta tres veces más rápido de lo normal. El dispositivo ya fue probado en laboratorio con células cutáneas artificiales y dio resultados positivos sin mostrar efectos adversos. Ahora, deberán probarlo en heridas reales.

“Nuestro descubrimiento de un método que puede curar heridas hasta tres veces más rápido puede cambiarles la vida a personas diabéticas y adultos mayores, entre otros grupos que sufren por lastimaduras que no se curan”, aseguró Maria Asplund, una especialista en bioelectrónica de la Universidad de Freiburg, que formó parte del estudio.

Sucede que en ocasiones los grupos sociales mencionados por la experta pueden terminar con infecciones peligrosas o amputaciones por tener laceraciones en la piel durante mucho tiempo. “Las heridas crónicas son un problema social enorme”, advirtió Asplund.

El desarrollo de este biochip fue gracias a un estudio previo que, en 2021, comprobó que se podía guiar el movimiento de las células de la piel hacia algún sitio en particular mediante campos eléctricos. De hecho, el cuerpo humano genera esos campos eléctricos de manera natural. En este marco, el grupo de investigadores se propuso amplificar y darle un propósito puntual a ese fenómeno ya existente.

Lo primero que hicieron fue desarrollar células cutáneas de manera artificial a partir de queratinocitos (es decir, las células que producen keratina), que son el tipo de célula de la piel más común y que tiene un rol clave en el proceso de cicatrización. Con ellas pudieron probar el impacto de los campos eléctricos, la intensidad con la que había que aplicarlos y la dirección.

Los resultados del experimento fueron contundentes: tanto las células sanas como las que se asimilaban a las de una persona diabética migraron hasta tres veces más rápido que aquellas que no tuvieron ninguna interferencia eléctrica. A su vez, comprobaron que bastó un solo pulso eléctrico desde un lado de la herida para reparar la piel artificial más rápido. Afortunadamente, ninguna de las células resultó dañada por los testeos con electricidad.

“Vimos que cuando imitamos células con diabetes, las heridas en el chip sanan muy lentamente”, contó Asplund. “Sin embargo, –prosiguió– con estimulación eléctrica, pudimos acelerar el proceso de curación para que las células cutáneas afectadas por la diabetes casi se correspondan con células cutáneas sanas”.

La próxima etapa de esta investigación será probar el dispositivo en heridas reales de seres humanos vivos. Los resultados obtenidos en el laboratorio son auspiciosos, pero todavía queda mucho camino por delante. En caso de tener éxito, este descubrimiento podría facilitarles la vida a cientos de millones de personas en todo el mundo. Solo en Argentina, de acuerdo a cifras de 2019, se calcula que hay unas 10 millones de personas con alguno de los dos tipos de esta condición.

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